El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, habla ante los medios de comunicación
Albares convoca al embajador de Italia tras las críticas de Tajani a la gestión migratoria de España
El ministro italiano planteó cerrar el espacio Schengen con España por la crisis de Ceuta y vinculó la llegada de migrantes con la regularización impulsada por el Gobierno de Sánchez
La crisis migratoria de Ceuta ha provocado un choque diplomático entre España e Italia. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha anunciado este jueves la convocatoria del embajador italiano en Madrid, Giuseppe Buccino Grimaldi, después de que su homólogo, Antonio Tajani, cuestionara la política migratoria española y se mostrara favorable a suspender la libre circulación con España dentro del espacio Schengen.
«Este mensaje es impropio del ministro de Exteriores de un país socio y amigo del que esperamos solidaridad europea y no demagogia partidista», escribió Albares en su cuenta de X, en respuesta a unas declaraciones del jefe de la diplomacia italiana que han elevado la tensión entre ambos países en plena emergencia fronteriza.
Tajani aseguró que «la inmigración irregular e incontrolada representa un peligro para la seguridad nacional» y atribuyó los sucesos registrados en Ceuta a la decisión del Ejecutivo de Pedro Sánchez de impulsar un proceso extraordinario de regularización de inmigrantes. En su mensaje, sostuvo que conceder la ciudadanía española —y, por extensión, europea— a cientos de miles de extranjeros en situación irregular constituye «un error profundo» que, a su juicio, favorece la actuación de las redes de tráfico de personas.
El Gobierno español rechaza esa interpretación. Albares sostuvo que la actual crisis en la ciudad autónoma está relacionada con la reciente sentencia del Tribunal Supremo sobre las devoluciones en caliente y negó que exista cualquier vínculo con el proceso de regularización.
Fuentes del Ejecutivo recordaron, además, que los migrantes que han accedido a Ceuta en los últimos días no podrían acogerse a dicho mecanismo, ya que este exige acreditar residencia en España antes del 1 de enero de 2026 y demostrar una permanencia continuada en el país durante al menos cinco meses en el momento de presentar la solicitud.
Desde Moncloa insisten en que la situación ha sido alimentada por la difusión interesada de informaciones erróneas por parte de las mafias dedicadas al tráfico de personas, que habrían aprovechado la interpretación de la resolución judicial para incentivar nuevos intentos de entrada en territorio español.
El ministro de Asuntos Exteriores, Antonio Tajani.
El Ejecutivo subraya igualmente que la presión migratoria en las fronteras exteriores no es un fenómeno exclusivo de España y reclama una respuesta coordinada de la Unión Europea. «Agradecemos la solidaridad europea y rechazamos el uso demagógico y partidista de situaciones como la que se está viviendo en Ceuta», señalaron fuentes gubernamentales.
La convocatoria del embajador italiano supone uno de los episodios de mayor fricción diplomática entre Madrid y Roma en los últimos años y evidencia el impacto internacional que está teniendo la crisis migratoria abierta en Ceuta, que ya ha reavivado el debate sobre la gestión de las fronteras exteriores de la Unión Europea.