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Pedro Sánchez, durante la entrevista en TVEEl Debate

La irresponsabilidad de Sánchez

El presidente tienta a las mafias al prometer infraestructuras de acogida «mucho más amplias»

Sánchez juega con el fuego del efecto llamada al sostener en TVE que los ilegales necesitan más y mejores emplazamientos donde puedan vivir hasta que se resuelva su situación administrativa

Ya había advertido el presidente que la invasión de Ceuta no iba a cambiar la política migratoria del Gobierno. Pero este miércoles fue un paso más allá en su entrevista en TVE al jugar con el fuego del efecto llamada. El que también provocó, según la oposición, la reciente regularización masiva llevada a cabo por su Ejecutivo.

Pedro Sánchez tentó a las mafias desde la cadena pública al prometer infraestructuras de acogida más grande, donde los inmigrantes que entren en el país ilegalmente puedan vivir hasta que se resuelva su situación administrativa.

«Creo que también es importante ser conscientes de que necesitamos infraestructuras de acogida de mayor envergadura para los migrantes que lleguen. En el caso de Ceuta, yo creo que es bastante palmario. No puede ser que tengamos centros que acojan solamente a 1.000 personas. Creo que necesitamos tener infraestructuras mucho más amplias», empezó diciendo.

Después añadió: «Ahora mismo estamos mirando ya para pasar a 6.000 plazas activadas. Porque, evidentemente, para proceder a las devoluciones o al asilo a aquellas personas que tengan el derecho a asilo lo primero que necesitamos es filiar. Lo que se llama en términos técnicos el triaje. Y para eso lo que necesitamos es reubicar a esos migrantes que entraron en los días 30 y 31 de julio. Y eso exige infraestructuras que desde luego el Gobierno de España está ampliando».

En contraposición, Sánchez puso otra medida sobre la mesa diametralmente opuesta. El presidente habló de «invertir mucho más» en el perímetro de la frontera. También presumió, dos veces además, de que el Gobierno empezó a colocar boyas en el Tarajal el 1 de agosto, en respuesta a la sentencia del Tribunal Supremo que, según él, las mafias tergiversaron como reclamo. No se dio cuenta de que, implícitamente, estaba reconociendo que el Ejecutivo no hizo nada durante tres semanas y media. No en vano, la decisión del alto tribunal se produjo el 8 de julio, según la cual los inmigrantes que entren ilegalmente a nado no pueden ser devueltos en caliente.