La portavoz del PP en el Senado, Alicia García
El Senado reprueba a cinco ministros por su gestión de la crisis de Ceuta: «Reprobamos una forma de gobernar»
«No tenemos un Gobierno. Tenemos un presidente, que es el Nerón del Tik Tok, que mientras Ceuta arde, él canta, y 22 cheerleaders», ha afirmado la portavoz del PP en la Cámara Alta, Alicia García
El Senado ha aprobado este miércoles una moción presentada por el PP para reprobar al Gobierno por su «pésima respuesta» ante la crisis de Ceuta y para reprochar concretamente a cinco ministros del Ejecutivo de Pedro Sánchez: Fernando Grande-Marlaska, José Manuel Albares, Margarita Robles, Mónica García y Ana Redondo.
«No tenemos un Gobierno. Tenemos un presidente, que es el Nerón del Tik Tok, que mientras Ceuta arde, él canta, y 22 cheerleaders, 22 ministros que corean, que aplauden. (...) En Ceuta no falló el Estado, falló el Gobierno. Todos hicieron su trabajo, todos menos el Gobierno», ha afirmado durante el Pleno la portavoz del grupo popular en la Cámara Alta, Alicia García, que ha subrayado que no no reprueban cinco apellidos, sino «una forma de gobernar».
Así, ha reprochado a Marlaska entre otras cosas la ausencia de un dispositivo en la ciudad autónoma, que sí se desplegó para el eclipse; ha acusado a Albares de estar «dispuesto a todo para ascender»; a Robles, le ha recriminado que obedezca «mucho» a Sánchez y que no comparezca en el Senado; a García su «desprecio» a los sanitarios ceutíes; y a Redondo su silencio ante las agresiones sexuales denunciadas por mujeres y niñas en la ciudad. «El 30 de julio tuvieron que elegir: Ceuta o Marruecos. Eligieron Marruecos», ha criticado desde la tribuna la portavoz del PP.
La iniciativa ha contado con el respaldo de Vox, de UPN y de CC, que han cargado contra el Gobierno y en concreto contra su gestión ante la invasión de Ceuta. En el caso de la formación de Santiago Abascal, han afeado al PP que no acepte sus enmiendas, en las que proponía que se exigiera al Gobierno exigir formalmente a Marruecos una declaración «inequívoca» de la soberanía e integridad territorial de España, convocar al embajador de Rabat, y en caso de persistir la situación actual, retirarlo y expulsar al embajador marroquí en Madrid.