El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, durante su visita a Bruselas
Albares ve «impensable» que los idiomas de la ampliación de la UE sean oficiales antes que el catalán
España ha vinculado la oficialidad del catalán, gallego y euskera a la próxima ampliación de la Unión Europea
El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, considera «impensable» que los idiomas de los países que próximamente se adherirán a la Unión Europea como Albania o Montenegro vayan a considerarse oficiales antes que el catalán, el gallego o el euskera, según lo expresó este miércoles durante su visita a Bruselas para tratar la incorporación plena de Ceuta y Melilla al mercado de la Unión Europea.
El ministro Albares recordó que el montenegrino es hablado por 260.000 personas mientras que el catalán lo hablan 10 millones de personas. «Somos totalmente favorables a la ampliación, por eso urgimos a resolver el asunto de nuestras lenguas oficiales, porque es impensable que haya un nuevo idioma si no están el catalán, gallego y euskera», afirmó Albares ante los medios de comunicación.
Es cierto que en la visita que celebró Albares a Bruselas no trató la cuestión y se centró en la crisis que vive Ceuta desde que el pasado 30 de julio, cerca de 80.000 inmigrantes irrumpieran por la frontera. Pero su ministerio ya se ha encargado de introducir la cuestión en la reunión de Asuntos Generales que los embajadores de los Estados miembro de la UE tendrán el próximo día 22 de septiembre. De hecho, la introdujo en el punto de la reunión que se referirá a la ampliación de la Unión Europea.
Tanto Albania como Montenegro llevan años en negociaciones para adherirse a la Unión Europea, pero estas han entrado en la recta final que prevé que puedan estos dos países puedan entrar a formar parte de la UE en el año 2028.
Todavía hay muchos hilos por cerrar en torno a la adhesión de Albania y Montenegro como la capacidad de veto que tendrían si la normativa comunitaria continua como hasta ahora. De hecho, Alemania encabeza la corriente que plantea que se elimine esa capacidad de veto de un solo país para alcanzar los acuerdos por mayoría cualificada.
Pero a España solo le interesa la oficialidad del catalán, el gallego y el euskera. Aunque también es cierto que el periodo electoral en España está ya próximo, haya o no haya adelanto electoral. Y la inclusión de los tres idiomas entre los oficiales de la Unión Europea son una imposición de los partidos nacionalistas para mantener el respaldo al presidente Pedro Sánchez.