Inmigrantes durante el asalto a la ciudad de Ceuta
Centro Nacional de Inteligencia El contundente informe del CNI a la jueza desmonta la versión de Interior y confirma que Marruecos conocía con antelación la entrada masiva a Ceuta
El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) trasladó el 29 de julio de 2026 a la Delegación del Gobierno en Ceuta y a la Guardia Civil información sobre una convocatoria de entrada irregular masiva por tierra y mar prevista para el día siguiente, a las 20.00 horas, coincidiendo con la Fiesta del Trono de Marruecos. Los llamamientos se difundían en dos grupos de Facebook que sumaban unos 180.000 seguidores, además de otros canales de WhatsApp. El servicio de inteligencia también remitió una alerta urgente a los servicios marroquíes DGED y DGST, con datos sobre la fecha, la hora y los grupos que promovían el intento de entrada.
Así lo recoge el informe remitido por el CNI a requerimiento de la Audiencia Nacional, en el que reconstruye los antecedentes de la invasión de los días 30 y 31 de julio, las advertencias trasladadas a las autoridades españolas, el intercambio de información con Marruecos y las conclusiones obtenidas tras las investigaciones posteriores. El Debate dio cuenta de toda esta secuencia, señalando que el CNI había alertado a los organismos competentes con antelación a la entrada masiva.
El documento sostiene que las autoridades marroquíes conocían la existencia de una situación anómala y el riesgo de una entrada masiva antes de que esta se produjera. Sin embargo, el dispositivo de seguridad desplegado en el lado marroquí resultó insuficiente y sus fuerzas mantuvieron una actitud pasiva durante las primeras horas, cuando se produjo el mayor volumen de llegadas a Ceuta. El CNI atribuye parte de esa insuficiencia a la prioridad concedida por Marruecos a garantizar la seguridad de las celebraciones oficiales de la Fiesta del Trono, con el rey Mohamed VI presente en el palacio de Rincón.
Una presión migratoria que el CNI consideraba estructural
El servicio de inteligencia sitúa la crisis de julio en un contexto de presión migratoria sostenida sobre Ceuta y Melilla. Desde comienzos de 2026, sus análisis estratégicos periódicos recogían el incremento de los intentos de entrada irregular, tanto mediante el franqueo del vallado como por vía marítima.
En el caso de Ceuta, el CNI subraya que los accesos a nado habían llegado a convertirse en la principal modalidad de entrada irregular de ciudadanos marroquíes. Durante 2025 se registraron casi 13.000 intentos de este tipo. Esa evolución se relaciona con el deterioro de las condiciones socioeconómicas en Marruecos, especialmente en la región próxima a la frontera española.
Inmigrantes en la antigua fábrica de Guano, en Ceuta
El informe también describe una infraestructura logística que facilitaba los desplazamientos. Los inmigrantes recurrían a redes de facilitadores, alojamientos estacionales en Castillejos, Mdiq, Martil y Tetuán, así como a motos de agua y embarcaciones pesqueras para trasladarse desde la costa marroquí hasta la zona del Sarchal, en Ceuta.
A este escenario se sumaba la utilización recurrente de las redes sociales para organizar convocatorias de entradas colectivas, a menudo coincidiendo con festividades religiosas o locales en las que las fuerzas de seguridad marroquíes podían concentrar sus efectivos en otros cometidos.
La sentencia del Supremo y el efecto llamada
Uno de los elementos que el CNI identificó como posible desencadenante de la crisis fue la interpretación de la sentencia 814/2026 del Tribunal Supremo, de 29 de junio, relativa a la disposición adicional décima de la Ley de Extranjería. A partir de julio, el servicio intensificó el seguimiento de las reacciones que la resolución estaba provocando entre potenciales inmigrantes, ante el riesgo de que una interpretación interesada sobre las devoluciones de quienes llegaban a nado generase un efecto llamada.
El 8 de julio, el jefe del Gabinete de la Delegación del Gobierno en Ceuta contactó telefónicamente con el responsable del CNI en la ciudad para expresar su preocupación por las consecuencias de la sentencia. En esa conversación, ambos abordaron el posible incremento de los intentos de entrada y la coincidencia con circunstancias que podían elevar el riesgo, como la concentración de personas en Marruecos durante el verano y las noches de niebla.
Inmigrantes en las playas de Ceuta
El 15 de julio, el responsable de la Delegación informó al CNI por WhatsApp de una propuesta de modificación legislativa destinada a paliar las consecuencias de la interpretación de la resolución judicial. La presión aumentó en los días siguientes. El CNI observó un incremento de las entradas a nado y, el 27 de julio, difundió el informe estratégico C/10266/27-07-2026, en el que advertía del crecimiento de la presión migratoria irregular hacia España y del riesgo de que aumentasen las llegadas a Ceuta. El documento destacaba expresamente el peligro derivado de la interpretación de la sentencia y de la posibilidad de que los candidatos a emigrar concluyeran que quienes entraran a nado no serían devueltos.
En paralelo, la Delegación del Gobierno y las autoridades de Ceuta estaban abordando medidas de respuesta. Según la reconstrucción del CNI, se planteó coordinar contactos con distintos ministerios, consultar el alcance jurídico de los medios de contención fronteriza y explorar la posibilidad de que Marruecos aceptase devoluciones mediante procedimientos ágiles. También se valoró habilitar instalaciones en la zona del Tarajal como centro de acogida temporal.
El 29 de julio: la alerta sobre el asalto anunciado
La situación adquirió una dimensión distinta el 29 de julio, cuando el seguimiento de las redes sociales permitió detectar que los llamamientos ya no se limitaban a promover entradas individuales a nado. Se estaba organizando una convocatoria de carácter masivo por tierra y mar. El CNI identificó dos grupos de Facebook especialmente activos: Ceuta Fnideq y Hraga Ceuta. Entre ambos sumaban aproximadamente 180.000 seguidores. Además, detectó grupos restringidos de WhatsApp utilizados para amplificar y coordinar la movilización.
Decenas de inmigrantes en la playa de El Trampolín, a 7 de septiembre de 2026, en Ceuta
Los mensajes señalaban las 20.00 horas del 30 de julio como el momento más favorable para intentar la entrada. La convocatoria apelaba expresamente a la celebración de la Fiesta del Trono y a la posibilidad de que las fuerzas de seguridad marroquíes estuvieran ocupadas con los actos oficiales. El CNI describió la evolución de esos llamamientos como un proceso de difusión acelerada que había comenzado en Facebook y se había extendido a otras plataformas, entre ellas TikTok e Instagram.
La advertencia trasladada a las autoridades españolas fue explícita. A las 11.18 horas del 29 de julio, el responsable del CNI en Ceuta informó al jefe del Gabinete de la Delegación del Gobierno sobre los mensajes que circulaban en las redes sociales. A las 13.52 horas volvió a alertarle de la convocatoria de un asalto por tierra y mar para el día siguiente. En uno de esos mensajes, reproducido en el informe judicial, el CNI comunicaba: «En RRSS hay un llamamiento para asalto por valla y mar mañana a las 20h». En la misma comunicación advertía de que los organizadores pretendían aprovechar que las fuerzas de seguridad marroquíes estarían ocupadas con la Fiesta del Trono.
El documento precisa que el responsable del CNI también llamó a su interlocutor de la Delegación del Gobierno a las 21.34 horas para insistir en la gravedad de la situación. La Delegación, según el informe, estaba preocupada por la evolución de los acontecimientos y por el riesgo de que la ciudad se viera desbordada. La información fue trasladada igualmente a la Unidad Central Especial número 3 de la Guardia Civil (UCE-3). El CNI Central remitió mensajes a su punto de contacto y mantuvo una conversación telefónica de siete minutos y 38 segundos a las 14.41 horas del 29 de julio. Durante esa llamada, el servicio de inteligencia explicó que dos grupos de Facebook estaban animando a entrar en Ceuta a nado y que existía también un grupo de WhatsApp dedicado a promover el acceso por el perímetro fronterizo. El informe señala que la Guardia Civil agradeció la información y reconoció su preocupación por las consecuencias de la interpretación de la sentencia. El CNI subraya que las comunicaciones llegaron efectivamente a los interlocutores designados, con el propósito de que trasladaran la información a sus superiores jerárquicos.
Alerta urgente a los servicios secretos marroquíes
El 29 de julio, el CNI remitió asimismo a los servicios de inteligencia marroquíes una alerta urgente, identificada como C/10399/29-07-2026. Sus destinatarios eran la DGED, responsable de la inteligencia exterior, y la DGST, encargada de la inteligencia interior y la vigilancia del territorio.
La nota detallaba las convocatorias detectadas y aportaba información sobre los grupos que las difundían. Entre ellos figuraban un grupo de WhatsApp denominado Asalto a la valla de Ceuta y los grupos de Facebook que estaban promoviendo las entradas. Uno de los mensajes recogidos en la alerta animaba a aprovechar la Fiesta del Trono porque, según sus promotores, las autoridades estarían distraídas con las celebraciones y los desfiles. El CNI destaca que esta comunicación no fue una actuación excepcional: durante 2026 había remitido a los servicios marroquíes «más de 20» comunicaciones relacionadas con la inmigración irregular.
El CNI concluye que el dispositivo de Marruecos resultó insuficiente y que la respuesta inicial fue pasiva
La cooperación entre ambos países se articulaba mediante reuniones de expertos, contactos entre los delegados de los servicios de inteligencia e intercambio documental. El organismo español sostiene que esa colaboración había permitido en otras ocasiones neutralizar intentos de llegada por vía marítima y asaltos a los vallados de Ceuta y Melilla. En este caso, la alerta transmitida el 29 de julio aportaba a Marruecos información sobre la extensión de la convocatoria, sus canales de difusión y la fecha prevista. El informe concluye que, desde ese momento, los servicios marroquíes conocían los detalles fundamentales de la amenaza.
El 30 de julio: la frontera se desborda
El CNI activó el 30 de julio una célula de crisis para centralizar la información y coordinar las actuaciones de enlace y cooperación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y las autoridades de Ceuta. Desde primera hora, el servicio siguió las redes sociales para identificar a los principales dinamizadores de la convocatoria y detectar posibles campañas de desinformación. También mantuvo el contacto con la Guardia Civil y desplegó personal en el entorno del espigón marítimo para conocer la evolución de los acontecimientos. Según la información recopilada, los primeros nadadores comenzaron a llegar a Ceuta en torno a las 8.00 horas. La afluencia aumentó después de difundirse rumores de que la frontera estaba abierta, acompañados de imágenes que supuestamente mostraban una puerta de acceso despejada.
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, durante su comparecencia ante los medios en la sede de la delegación del gobierno en Ceuta
El flujo masivo se inició alrededor de las 11.00 horas y continuó durante el día. El informe destaca que el despliegue de las fuerzas de seguridad marroquíes era limitado en relación con la magnitud de la llegada de personas y que, durante los primeros momentos, las unidades presentes mantuvieron una actitud pasiva. Las primeras intervenciones de unidades antidisturbios se observaron en torno a las 13.30 horas. De acuerdo con el análisis del CNI, esa actuación provocó un aumento considerable de los intentos de llegada por vía marítima, que contribuyeron a desbordar la frontera. El servicio de inteligencia recopiló la información sobre las entradas, los fallecidos, la situación en Ceuta y el dispositivo marroquí. Con esos datos elaboró el informe estratégico C/10481/30-07-2026, titulado Inmigración irregular. Crisis migratoria de Ceuta y sus repercusiones. Análisis de situación y prospectiva. En ese documento también alertó de la posibilidad de que se produjera una crisis similar en la frontera de Melilla.
Marruecos conocía el riesgo, pero reaccionó tarde
Las investigaciones posteriores permitieron al CNI reconstruir con mayor detalle la actuación de las autoridades marroquíes. El informe señala que en los días previos se había producido un incremento tangible de la afluencia de inmigrantes hacia la zona fronteriza y que las fuerzas de seguridad habían interceptado a un número creciente de personas. El 29 de julio, Marruecos comenzó a reforzar el despliegue de las Fuerzas Auxiliares en las proximidades del dique fronterizo. Durante la noche, sus autoridades detectaron que aumentaba el número de ciudadanos que se dirigían hacia Ceuta.
Sin embargo, el 30 de julio, pese a la presencia de esos efectivos, un número importante de personas inició la travesía a nado a partir de las 8.00 horas. Al mediodía, las autoridades marroquíes todavía no contaban con los refuerzos necesarios de las Fuerzas Armadas Reales y de las Fuerzas Auxiliares. El CNI concluye que el dispositivo resultó insuficiente y que la respuesta inicial fue pasiva. Los refuerzos se fueron incorporando durante la tarde, cuando el grueso de las entradas ya se había producido. Las fuerzas marroquíes comenzaron entonces a controlar las carreteras de acceso, las alturas próximas a Castillejos y el entorno del paso de Bab Sebta.
También se desplegaron autobuses para trasladar a los inmigrantes a sus lugares de origen y alejarlos de la frontera. Durante la tarde del 30 de julio, las fuerzas marroquíes retuvieron preventivamente a grupos de subsaharianos en los montes de Castillejos para impedir que avanzaran hacia Ceuta. El documento atribuye la insuficiencia del dispositivo a una decisión de prioridades. Según el CNI, las autoridades marroquíes habrían concedido mayor importancia a garantizar que las celebraciones de la Fiesta del Trono en Rincón transcurrieran sin incidentes, debido a la presencia del rey Mohamed VI en el palacio de esa localidad.
la ministra de Defensa, Margarita Robles escucha el testimonio de una vecina de Ceuta
La conclusión del organismo es contundente: «la llegada de inmigrantes de forma descontrolada al entorno de Ceuta se pudiera hacer sin la oposición de las fuerzas de seguridad marroquíes». El informe añade que la gestión de la crisis por parte de Marruecos perseguía también controlar el mensaje sobre la situación social en el norte del país y preservar su imagen de socio comprometido con España y la Unión Europea en materia migratoria.
Los factores que explican la crisis y las medidas posteriores
El CNI identifica una combinación de factores estructurales y coyunturales. Entre los primeros sitúa el deterioro socioeconómico de amplios sectores de la población marroquí. El documento cita un sondeo de opinión panafricano según el cual el 35 % de los marroquíes reconocería haber pensado en abandonar el país. Entre los factores de oportunidad destaca la Fiesta del Trono, que suele coincidir con convocatorias en redes sociales para entrar irregularmente en Ceuta, y la viralización de mensajes que alentaban a aprovechar la concentración de las fuerzas de seguridad en otros cometidos. A ello se sumó la interpretación de la sentencia del Tribunal Supremo, que el CNI considera uno de los elementos que contribuyeron a desencadenar la movilización.
II Marcha por la Dignidad de España, manifestación para expresar apoyo a Ceuta y exigir la celebración de elecciones generales, a 26 de septiembre de 2026, en Madrid
Tras la crisis, las autoridades marroquíes incrementaron desde el 1 de agosto el despliegue de seguridad en las fronteras con Ceuta y Melilla. Una vez que consideraron controlada la situación, crearon células de crisis para impedir que prosperase una nueva convocatoria de entrada masiva anunciada para el 15 de agosto. El servicio de Inteligencia español continuó investigando los hechos y concluyó que Marruecos había sido consciente de la amenaza antes del 30 de julio, aunque su respuesta preventiva fue irregular y no logró impedir el desbordamiento inicial.
El informe incorpora también referencias a iniciativas marroquíes destinadas a evitar condenas o críticas de organismos internacionales, en un contexto en el que el Parlamento Europeo aprobó el 17 de septiembre una resolución sobre los recientes ataques híbridos y la instrumentalización de inmigrantes en Ceuta.