Un sobre de la delegación provincial de la Oficina del censo electoral tras la solicitación del voto por correo, en 2023
Elecciones generales 2026
Medidas contra el fraude electoral: ¿es seguro votar por correo?
El próximo 29 de noviembre millones de españoles podrán ejercer su derecho al voto para elegir a sus representantes en el Congreso
La cuenta atrás ha comenzado. El próximo 29 de noviembre podrán votar 38.728.356 electores para elegir a sus representantes en el Congreso en unos comicios anticipados marcados por la crisis de la vivienda, los altos precios de los carburantes y la inflación de productos de primera necesidad.
Así, tras la publicación de la convocatoria en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el pasado 6 de octubre, ya se ha puesto en marcha la maquinaria electoral y muchos ciudadanos han comenzado a plantearse si podrán o no asistir a las urnas, pues, en caso negativo, la única forma en la que podrán ejercer su derecho al voto será a través del voto por correo.
Desconfianza en el voto por correo
La desconfianza hacia el voto por correo no es nueva. En las elecciones municipales de mayo de 2023, la Justicia investigó presuntas tramas de compra de votos por esta vía. En Melilla, las solicitudes llegaron a superar el 21 % del censo, frente a una media nacional cercana al 3 %. En Mojácar (Almería), la Guardia Civil detuvo a siete personas acusadas de pagar entre 100 y 250 euros por papeleta a favor del PSOE. Ambos casos pusieron de manifiesto una debilidad del sistema: el elector debe identificarse con el DNI al solicitar el voto, pero no al depositarlo en Correos. En Melilla, cuando se empezó a exigir el documento también en la entrega, se presentaron 8.000 papeletas menos de las solicitadas.
Entonces, ¿es seguro votar por correo?
En un principio, el sistema proporciona unas garantías de seguridad para que nada pueda ir mal en el proceso y nadie pueda aprovecharse del mismo en su propio beneficio. Las medidas de seguridad son las siguientes:
- La ley electoral obliga a que el elector acredite su identidad en las distintas fases del voto por correo (al solicitarlo, al recoger la documentación electoral y al depositar el sobre con el voto en una oficina de Correos).
- Además, varios de los documentos entregados cuentan con códigos de identificación únicos emitidos por Correos en formato alfanumérico y de código de barras que pueden ser anulados si se detectan irregularidades.
- Por último, Correos custodia los sobres con los votos que recibe y los entrega a las mesas electorales el día de la votación para que sean contados de forma conjunta con los votos introducidos en la urna ese día.
Al inicio de la jornada electoral, un primer grupo de trabajadores de Correos se encarga de distribuir entre las mesas electorales los votos por correo que permanecían bajo custodia. Paralelamente, otros empleados trasladan a las mesas las papeletas que puedan llegar a lo largo del día, de acuerdo con lo establecido en la LOREG.
Para evitar que un mismo ciudadano pueda votar tanto por correo como de manera presencial, las personas que han solicitado esta modalidad de sufragio figuran en los censos utilizados por las mesas electorales con una letra «C» junto a su nombre. Esta identificación impide que puedan depositar nuevamente su voto en la urna.