Un jabalí campando a sus anchas por la carretera.
Málaga
Alhaurín de la Torre busca un espacio donde alojar la sobrepoblación de jabalíes
Los animales salvajes merodean entre coches y viviendas, generando alarma vecinal y accidentes de tráfico
Los residentes de Alhaurín de la Torre están preocupados al ver jabalíes paseando a plena luz del día entre jardines y coches aparcados. Un video que circula por 'WhatsApp' con comentarios alarmistas confirma una verdad desagradable: la fauna ya no conoce los límites de la montaña.
El hecho es que la imagen cada vez más frecuente ha puesto todas las alarmas entre los residentes de las urbanizaciones contiguas a la sierra. Hace un año y poco, El Lagar tuvo un susto similar que terminó con un accidente de tráfico en la carretera de Coín. Un jabalí de tamaño descomunal plantado en medio de la carretera fue golpeado, lo que provocó un efecto dominó de impactos: tres automóviles y un puesto de frutas quedaron dañados, al igual que el costado del jabalí. El susto fue muy fuerte y dejó como rastro el trágico recuerdo de la bestia sin vida en el asfalto.
Los cazadores que están permanentemente en el entorno natural saben que estos animales tienen un radio de movimiento gigantesco. Con una población que se ha multiplicado exponencialmente en los últimos años, algunos hablan de más del doble de 20.000 en toda la provincia, con cada vez menos espacio. Esta sobrepoblación los obliga, al final, a buscar algo nuevo y diferente, incursionando también en el corazón de las urbanizaciones.
Un plan que choca con la burocracia
La idea es hacer un esfuerzo por preservar la fauna del ayuntamiento de Alhaurín de la Torre para capturarlos vivos y liberar a los animales en otras áreas montañosas. Según el concejal de Medio Ambiente, Abel Perea, «ya se está teniendo un muy buen resultado con pueblos como Cortes de la Frontera». Sin embargo, hay un obstáculo: «Por un lado, mover los animales a un punto cercano para que terminen en otro pueblo no es la solución; es un problema de todos», reflexiona el edil.
De hecho, el Ayuntamiento tiene el Parque Nacional, pero la mayor parte del suelo es de la Junta de Andalucía. Por lo tanto, el lugar para liberar animales no se ha determinado. Por lo tanto, la administración local ya ha procesado peticiones a las administraciones superiores para avanzar en este ansiado plan que reúne las riquezas de muchos en una estrategia común para regular los asentamientos salvajes. Pero no será sencillo acotar animales salvajes en un entorno concreto, y eso llevará un tiempo de estudio y tramitación.
Por el momento, están aplicando otras medidas paliativas, como la instalación de un punto de agua en el bosque mismo, con el fin de evitar que se dirijan a zonas pobladas como lo son las urbanizaciones de Torresol, Pinos de Alhaurín y Cortijos del Sol. Sin embargo, esta no es una solución elemental, ya que los animales, movidos por la sed, se desplazan a través de los arroyos hasta llegar a Capellanía. El problema, por lo tanto, persiste y así seguirá al menos por un tiempo.