Fachada de un edificio, en Barcelona.

Fachada de un edificio, en Barcelona.Europa Press

Baleares 'premiará' a los caseros que no suban el precio del alquiler en 2026

Dará incentivos fiscales frente a la intervención del mercado que pide el PSOE y advierte de que «las recetas mágicas» para topar precios no funcionan

El Gobierno balear se adelanta a un problema que ya tiene fecha marcada en el calendario: 2026. El próximo año vencerán unos 24.000 contratos de alquiler en Baleares y, según los datos del Ministerio de Consumo, la actualización de los precios podría traducirse en subidas medias de hasta 4.615 euros al año por vivienda. Para intentar contener ese impacto, el Ejecutivo que preside la popular Marga Prohens prepara una deducción fiscal dirigida a los propietarios que decidan mantener el precio del alquiler cuando renueven el contrato a lo largo del próximo año.

La medida la anunció este martes en el pleno del Parlamento balear el conseller de Vivienda, Territorio y Movilidad, José Luis Mateo (PP), en respuesta a una pregunta de la diputada socialista Mercedes Garrido, que reclamó explicaciones sobre cómo piensa actuar el Govern ante la finalización masiva de contratos el próximo año.

«Este Govern adoptará nuevas medidas ante la revisión de los alquileres. Apostamos por incentivar, no prohibir, no limitar nuestra oferta al mercado», detalló el conseller Mateo.

Ventaja fiscal en la declaración

La deducción consiste en que si un propietario tiene un contrato que termina en 2026 y decide no subir el alquiler, el Govern le ofrecerá una ventaja fiscal en su declaración de renta. No se fijarán topes obligatorios ni se impondrán congelaciones de precios por ley. La decisión seguirá siendo del casero, pero con un «premio» económico si opta por mantener la renta.

La Conselleria de Economía, Hacienda e Innovación ya trabaja en el diseño de esta deducción, que se aplicará únicamente a los contratos que se revisen el próximo año.

Si se cumplen las previsiones del Ministerio de Consumo, 24.000 hogares podrían afrontar subidas de unos 380 euros más al mes. El Govern confía en que el incentivo fiscal anime a muchos propietarios a no aplicar esas subidas, lo que permitiría aliviar la presión económica sobre miles de familias.

«Recetas mágicas y trasnochadas»

El conseller balear de Vivienda insistió en que el Govern actuará «desde la responsabilidad» y se mostró contrario a limitar por ley el precio de los alquileres que propone la izquierda. «Estamos apostando por incentivar, por medidas que no generen el efecto al que precisamente pretenden. Esto último es lo que pasa con las recetas mágicas y trasnochadas de la izquierda, que insiste en intervenir en el precio del alquiler cuando esta medida no está funcionando»

Mateo también cuestionó los datos utilizados por el PSIB-PSOE, recordando declaraciones de la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, para poner en duda las cifras del Ministerio de Consumo. «No es serio que el PSIB utilice unos datos que su propia ministra ha rechazado», reprochó.

El debate parlamentario sirvió además para que el Govern defendiera su política de vivienda en su conjunto, frente a las críticas de las diputadas socialistas Mercedes Garrido y Pilar Costa.

«Estamos utilizando todas las herramientas a nuestro alcance para contener los precios del alquiler, con medidas viables jurídicamente y efectivas para afrontar un problema que se viene gestando desde hace años», concluyó el conseller.

La deducción fiscal aún está en fase de preparación, pero el Govern confía en llegar a 2026 con un mecanismo que frene las subidas sin imponer límites obligatorios. La clave estará en cuántos propietarios decidan acogerse a ese incentivo y mantener el precio del alquiler.

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