Ilustración sobre el resultado de la encuesta
Sondeo
Armengol se hunde en Baleares y Prohens la duplica en valoración y rozaría la mayoría absoluta
El 57,9% de los baleares da por segura la victoria del PP, frente a un residual 15,3% que aún cree en el milagro de una candidatura socialista que el PSIB ni siquiera se atreve todavía a confirmar oficialmente
El efecto Armengol se ha convertido definitivamente en un lastre para las siglas del PSOE, no sólo en el ámbito nacional sino de manera cruenta en su propio feudo originario. Según los datos de la encuesta de la empresa demoscópica IBES publicada este domingo por Ultima Hora, la actual presidenta del Congreso de los Diputados sufre un castigo por parte de los ciudadanos de Baleares, mientras que la actual jefa del Ejecutivo autonómico, la popular Marga Prohens, obtiene el doble de apoyos directos que su predecesora socialista.
El desgaste político que asedia a Francina Armengol en Madrid pincha por completo el globo de un hipotético regreso a las islas, un fantasma que sigue sin despejar a menos de un año de elecciones, aunque ya se da por hecho que quemará a la secretaria de Estado de Turismo, Rosario Sánchez encabezando las listas.
El sondeo pregunta directamente a quién prefieren los ciudadanos al frente del Consolat de Mar. Un rotundo 26,5% de los encuestados elige a Prohens como presidenta, frente a un famélico 13,5% que se decanta por Armengol. La tercera autoridad del Estado queda demoscópicamente vapuleada en su tierra, empatando prácticamente con la portavoz regional de Vox, Manuela Cañadas (13%). El ecosoberanista Lluís Apesteguia, de Més, consigue un 7,1% de las preferencias, y Podemos apenas un 2,9 % de los ciudadanos. Un 36,9 % de los encuestados no sabe o no contesta.
El PSOE y su candidato en el aire
Si el escenario se reduce a un cuerpo a cuerpo bilateral entre bloques, Prohens arrolla con un 45,8% frente al 28% de Armengol. Pero es en la variable de la expectativa de voto donde el socialismo balear se desploma: el 57,9% de los baleares da por segura la victoria del PP, frente a un residual 15,3% que aún cree en el milagro de una candidatura socialista que el PSIB ni siquiera se atreve todavía a confirmar oficialmente.
La radiografía parlamentaria sitúa al PP en una posición de hegemonía incontestable tras tres años de gestión. Marga Prohens lograría 28 diputados -ahora tiene 25 más el apoyo del diputado de Formentera- que, sumados al escaño tradicional de la coalición de Formentera, situarían al bloque del PP con 29 actas. La presidenta popular roza con la punta de los dedos la mayoría absoluta de la estabilidad, fijada en los 30 escaños.
El PP se sitúa en el purgatorio de la dependencia parlamentaria o en la gloria de gobernar en solitario por la mínima diferencia de un solo diputado decisivo. Ese escaño clave que históricamente ha cambiado gobiernos en el archipiélago sigue estando, por el momento, en manos de Vox.
No obstante, las cifras globales para los populares son extraordinariamente positivas en clave nacional. El PP en solitario ya suma más votos que todo el bloque de la izquierda junto, alcanzando un 39% de las papeletas, cifras que aproximan a Prohens a las mayorías históricas de la formación en la comunidad autónoma. El PP crece de forma homogénea logrando un diputado adicional en cada una de las islas.
El crecimiento de Vox
El bloque de centroderecha y derecha (PP y Vox) pulverizaría así sus propios techos electorales sumando un total de 38 diputados. Esta cifra sitúa a las fuerzas conservadoras al borde de los dos tercios de la Cámara balear, lo que les otorgaría el control absoluto para reformar leyes de carácter estatutario y de consenso institucional sin necesidad de mirar a la izquierda.
Este éxito se cimenta sobre la base de un PP fuerte, pero también sobre un crecimiento notable de Vox. La formación que lidera Gabriel Le Senne en Baleares pasa del 13,9% de los votos obtenidos hace tres años a un 17,8%, impulsada de manera exponencial en Mallorca, donde se acerca a la barrera del 20%.
El PSIB-PSOE se desploma hasta los 14 diputados (pierde cuatro escaños respecto de la actual legislatura) con un 22,8% de los sufragios, igualando los peores registros de la era de Francesc Antich.
Podemos certifica su desaparición política en las islas. La formación morada pierde el único escaño que conservaba por Menorca y queda fuera de las instituciones con un intrascendente 3,2% de los votos, completando un proceso de extinción idéntico al que ya sufrió El Pi en 2023.
Mejor que Armengol
La encuesta revela además un dato cualitativo demoledor para la estrategia de oposición de la izquierda: el 36,6 % de los ciudadanos sostiene abiertamente que el Ejecutivo de Prohens lo está haciendo «mejor» que el anterior Pacte de Progrés de Armengol, mientras que un 39,5 % lo califica de «igual». Un 23,9 % considera que la gestión ha empeorado, un porcentaje inusualmente bajo para un gobierno que ya acumula tres años de desgaste y exposición pública.
Incluso en la valoración de líderes, donde Prohens registra una nota media de 4,8, la jefa del Ejecutivo balear consigue arrancar notables aprobados entre los nichos clave de cara a las próximas elecciones: los varones (5,4), los menores de 35 años (5,3) y los votantes de Vox (6).