Comedor de gala del Palacio Real durante la II República. La foto fue tomada en 1936
Casa Real Así fue el primer banquete de la República en el Palacio Real: caviar, Vega Sicilia y champán francés
El gran cambio introducido por el «protocolo republicano» consistió en que los hombres no podían ofrecer el brazo a las señoras para pasar al comedor de gala
Tres semanas después de convertirse en presidente de la República, Niceto Alcalá-Zamora ofreció un banquete en el comedor de gala del Palacio Real, el primero que se celebraba tras la partida al exilio de la Familia Real. Siguiendo la tradición de la Monarquía, el nuevo jefe del Estado ofreció el 4 de enero de 1932 una cena, seguida de concierto, al Cuerpo Diplomático acreditado en España con motivo del año nuevo.
Al tratarse del primer banquete de la República, los periódicos de la época le dedicaron largas crónicas en las que contaban todos los detalles de la cena y anunciaban que se había aplicado el «nuevo protocolo de la República», lo que daba a entender que se habían introducido algunos cambios.
Sin embargo, el único cambio que constataron los periodistas que cubrieron aquel estreno fue que la comitiva pasó al salón «sin ofrecer los caballeros el brazo a las señoras, con arreglo al nuevo protocolo». Todo lo demás era prácticamente igual que en la Monarquía o más selectivo, como ocurrió con el menú de la República, que incluía caviar, vino Vega Sicilia y champán francés.
La cena se sirvió en el mismo comedor de gala que utilizaban los Reyes en las grandes ceremonias de Estado, en la misma mesa, con las mismas vajillas, cristalerías y cuberterías y los mismos centros de mesa. Una de las vajillas que se empleó mostraba el escudo de la Casa Real, y los cubiertos tenían grabadas las iniciales y cifras de Alfonso XIII, detalles que fueron «objeto de muchos comentarios humorísticos», según las crónicas de la época.
La mesa del comedor se decoró con las imponentes corbellas de plata -cinco grandes y seis pequeñas- que utilizaban los Reyes en las cenas de Estado y que se siguen utilizando hoy en día, y con los mismos candelabros de plata, que en el banquete republicano eran 20 con 200 velas y en la actualidad se suelen utilizar ocho.
Comitiva del presidente de la República el día que asumió su cargo en el Patio de la Armería
La etiqueta era frac o uniforme diplomático para los hombres, y vestidos de fiesta para las señoras. A la cena asistieron todos los miembros del Gobierno, la mayoría con sus cónyuges. Los 87 invitados llegaron en sus coches a la Plaza de la Armería y subieron la escalera principal, decorada con palmeras, arbustos y flores, y en la que formaban soldados de la Escolta Presidencial con trajes de gran gala.
Tras dejar los abrigos en los guardarropas que se habían dispuesto en el antiguo salón de Alabarderos, los diplomáticos y sus cónyuges fueron recibidos en la saleta Gasparini por el introductor de embajadores, Rafael López Lago, quien les entregaba una tarjeta con el puesto que debían ocupar en la mesa. A continuación, el introductor de embajadores presentó a los invitados al presidente de la República, vestido de frac, y a su esposa, quienes aguardaban en la antesala, también llamada de Gasparini.
El presidente de la República, Niceto Alcalá Zamora, con Julián Besteiro, en la carroza presidencial
Tras el saludo, los invitados se dividieron en dos grupos, según se sentaran a la derecha o a la izquierda de la mesa, para acceder, por un lado o por otro, al comedor de gala. A los invitados se les sentó por orden de precedencia y alternando hombres y mujeres. El presidente estaba flanqueado por la mujer del embajador de Bélgica, a su derecha, y la esposa del presidente de las Cortes, a su izquierda. La primera dama tenía a su derecha al Nuncio Apostólico y, a su izquierda, al presidente de las Cortes. A las 21 horas se sirvió la cena.
El menú del banquete de 1932
Menú ofrecido por el presidente de la República en el Palacio Real en 1932
Durante la cena, la Banda Republicana, que se instaló en el antiguo salón del cine, entre la galería principal y el comedor de gala, interpretó el siguiente programa de concierto: «Marcha de recepción», de Chapí; «Los Girondinos» (obertura), de Litolft; «La Torre del Oro» (preludio sinfónico), de Jiménez; «Ocaso de los dioses» (cortejo de Sigfredo y final), de Wagner; «Danzas fantásticas» (ensueño, orgía), de Turina; «Torre Bermeja» (Córdoba, Sevilla), de Albéniz; «Jota aragonesa», de Sarasate, y «Marcha a la española», de Julio Gómez.
Una vez finalizado el banquete, los hombres y las mujeres se separaron para tomar el café: las señoras pasaron al salón de Carlos III y los señores a la saleta Gasparini. Mientras tanto, llegó un segundo grupo de invitados, que se incorporó al concierto ofrecido en el Salón de Columnas. Tras el concierto, que dirigió el maestro Enrique Fernández Arbós, los invitados se retiraron pasada la una de la madrugada.
Como curiosidad, reproducimos también el menú que se sirvió en el último banquete ofrecido por el Rey Alfonso XIII al Cuerpo Diplomático, exactamente un año antes, el 2 de enero de 1931. A diferencia del menú republicano, en la Monarquía los platos se escribían en francés, que era la lengua internacional dominante a principios del siglo XX.
El menú del banquete de 1931
Menú ofrecido por el Rey Alfonso XIII en el Palacio Real en 1931
A pesar del cambio régimen, el nuevo jefe del Estado mantuvo el protocolo y las formas del reinado de Alfonso XIII. Aunque el primer presidente de la República, Alcalá Zamora, rechazó trasladarse a vivir en el Palacio Real, Manuel Azaña sí se instaló en él durante varios meses.