El ministro Albares recibió ayer al nuevo embajador de EE.UU., Benjamín León
Casa Real Albares se adelanta al Rey y recibe al embajador de EE.UU. antes de que entregue las credenciales
El ministro hace una excepción y acompañará este miércoles a Don Felipe en el Palacio Real, donde presentarán sus cartas siete jefes de misión extranjeros
El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, no regatea en deferencias hacia el nuevo embajador de Estados Unidos, Benjamín León, de 82 años, que fue nombrado por Donald Trump hace un año y acaba de llegar a España. Aunque es normal tener gestos con determinados embajadores -como el Nuncio Apostólico o el de Estados Unidos-, el ministro ha decidido dar un paso más y adelantarse al Rey para ser el primero que reciba a Benjamín León en su nuevo destino, algo completamente excepcional.
Cuando un embajador extranjero llega a España, lo habitual es que entregue las copias de estilo en el Ministerio de Asuntos Exteriores, que normalmente recibe el introductor de embajadores. Las copias de estilo son unas copias de las cartas credenciales que le permiten acreditar su llegada y empezar las labores diplomáticas, pero no acudir, por ejemplo, a ceremonias del Estado.
Poco después, el embajador es convocado en el Palacio Real para presentar sus cartas credenciales al Rey, que son el documento que le acredita como representante y máxima autoridad diplomática de otro país en España. En concordancia, el Jefe del Estado es la primera autoridad que recibe al embajador extranjero. Según el artículo 63 de la Constitución, «el Rey acredita a los embajadores y otros representantes diplomáticos. Los representantes extranjeros en España están acreditados ante él».
Primer contacto con el Rey
Tras presentar las cartas, en una ceremonia solemne y brillante, que es la más antigua del Estado, el Rey se reúne con el embajador y mantienen ese primer contacto institucional.
Sin embargo, Albares ha decidido adelantarse al Rey porque debía creer que eso agradaría al embajador y, 24 horas después de que León aterrizara en España, el ministro le recibió en el Palacio de Viana y difundió a la prensa una foto del encuentro.
Además, Exteriores hizo público un comunicado en el que informaba que en la reunión se han abordado «los principales asuntos de la agenda bilateral» y el ministro «le ha transmitido sus deseos de éxito en su misión diplomática».
La nota añadía que «España y Estados Unidos mantienen unas sólidas relaciones bilaterales que ambos países confían en seguir fortaleciendo y estrechando, en los ámbitos político, de seguridad, económico, cultural y científico, entre otros».
Se da la circunstancia de que el cargo de embajador estadounidense en España permanecía vacante desde julio de 2024, cuando la dominicana-estadounidense Julissa Reynoso dejó el puesto tras algo más de dos años en el mismo.
Siete embajadores, en lugar de seis
Otra deferencia que se ha tenido con el embajador de Estados Unidos ha sido la de incluirle en la ceremonia que se celebrará este miércoles. Lo habitual es que el Rey reciba las cartas de seis embajadores y, aunque no es la primera vez que ocurre, en esta ocasión se ha añadido un séptimo jefe de misión para que León no tenga que esperar a la próxima ceremonia. De esta forma, presentará sus credenciales a las 48 horas de aterrizar.
León será el último de los siete embajadores que presentarán hoy sus cartas al Rey. Los otros son los representantes de Haití, Wooldy Edson Louidor; Japón, Hiroshi Yamauchi; Malasia, Haznah Binti md Hashim; Grecia, Apostolos Baltas; Uruguay, Bernardo Greiver del Hoyo, y Bulgaria, Todor Stoyanov.
Dos veces en dos años
Y la tercera deferencia será que el ministro de Exteriores acompañará al Rey en esta ceremonia; algo que debería ser lo habitual, pero que en el caso de Albares es excepcional, porque suele delegar esta función en el subsecretario de Exteriores, Xavier Martí Martí.
En los dos últimos años, Albares solo ha acompañado a Don Felipe en la entrega de credenciales en dos ocasiones: el 12 de enero de 2024 y el 12 de septiembre de 2025. Este miércoles será la tercera.