ictus
C-LM desarrolla un nuevo plan de actuación contra el ictus: «una urgencia vital en la que cada minuto cuenta»
El Protocolo Regional Teleictus pretende actuar de la misma manera ante los casos de ictus en todo el conjunto de la región y se pondrá en marcha en febrero
La salud supone una de las bases del bienestar social, sin ella, todo lo demás importa más bien poco. El constante avance tecnológico y científico propicia que las investigaciones más recientes logren esgrimir algunos de los detalles más importantes de afecciones y emergencias que suponen un peligro relevante para sus pacientes. Algunas de estas emergencias médicas llegan sin previo aviso, aunque con métodos de estudio correctos, puede llegar a traslucirse el peligro mucho antes.
Aun así, el protocolo de actuación durante la emergencia resulta esencial y avanzar en tal materia supondría un incremento de las vidas salvadas. Una de las atenciones que precisan de mayor rapidez corresponde al ictus agudo. Por ello, Castilla-La Mancha ha presentado y practicado una nueva iniciativa estratégica para lograr una atención equitativa en todos los territorios, para que se actúe de igual manera independientemente de donde se produzca la patología.
Cada minuto es vital para actuar y lograr una óptima recuperación, ya que el ictus es una patología grave. Tal emergencia se produce cuando el flujo de la sangre al cerebro se reduce o incluso se interrumpe. De esta manera, el cerebro deja de recibir nutriente y oxígenos vitales para su correcto funcionamiento. Una respuesta lenta puede dejar secuelas irreparables e incluso puede causar la muerte.
El ictus constituye uno de los principales problemas de salud pública en Castilla-La Mancha, con una incidencia anual de más de 4.600 casos y un importante impacto en términos de mortalidad y discapacidad. En este contexto, el factor tiempo resulta determinante: cada minuto que se gana en la atención puede salvar neuronas, reducir secuelas y mejorar el pronóstico del paciente.
Un protocolo para Castilla-La Mancha
C-LM pondrá en marcha en febrero el Protocolo de Teleictus para garantizar una respuesta rápida y equitativa
El Gobierno de Castilla-La Mancha pondrá en marcha este mes de febrero el Protocolo Regional de Teleictus, una iniciativa estratégica destinada a mejorar la atención al ictus agudo y garantizar una respuesta rápida y equitativa en toda la Comunidad Autónoma, con independencia del lugar donde se produzca esta patología.
Así lo ha anunciado el director gerente del Sescam, Alberto Jara, que, junto a la directora general de Asistencia Sanitaria, Cristina Pérez Hortet, y el neurólogo del Complejo Hospitalario Universitario de Albacete y coordinador regional del Protocolo, Oscar Ayo, ha asistido en el Hospital General de Almansa al primer simulacro de activación del sistema, paso previo a su entrada en funcionamiento en las próximas semanas, ha informado la Junta en nota de prensa.
«El ictus es una urgencia vital en la que cada minuto cuenta. Cuanto antes se actúa, mayores son las posibilidades de supervivencia y de reducir las secuelas», ha subrayado el gerente del Sescam, quien ha asegurado que el Teleictus «nace para ganar tiempo allí donde el tiempo es determinante».
Castilla-La Mancha es una región extensa y con población dispersa. En este contexto, el Teleictus permite que cualquier paciente, viva donde viva, tenga acceso rápido a una valoración neurológica especializada y a los mejores tratamientos disponibles. A este respecto, y tal y como ha explicado Jara, el Protocolo Regional de Teleictus del Sescam se basa en un modelo asistencial en red que permite que los pacientes atendidos en hospitales de menor tamaño sean valorados de forma inmediata por neurólogos expertos en patología cerebrovascular, a través de sistemas de videollamada.
De este modo, aunque el especialista no se encuentre físicamente en el hospital, puede evaluar al paciente en tiempo real, revisar las pruebas de imagen y decidir de forma rápida el tratamiento más adecuado (bien sea trombólisis intravenosa en el propio hospital donde está siendo atendido o su derivación para trombectomía mecánica al centro de referencia), garantizando una atención especializada y segura.
A prueba en Almansa
Hospital de Almansa
La implantación del Teleictus se realizará de forma progresiva y por fases. La primera fase arrancará en el Hospital de Almansa, que actuará como centro comarcal de Teleictus en coordinación con el Complejo Hospitalario Universitario de Albacete, hospital de referencia desde el que se prestará la atención neurovascular especializada.
Tras esta primera fase en Almansa y una vez completada la formación de los profesionales, el protocolo se irá extendiendo progresivamente a otros hospitales comarcales de la región, reforzando la red asistencial frente al ictus y mejorando los resultados en salud de la población.
El modelo se apoya en un trabajo en red altamente coordinado, que integra la activación del Código Ictus tanto en el ámbito extrahospitalario (a través del 112 y la Gerencia de Urgencias, Emergencias y Transporte Sanitario) como en el ámbito hospitalario, con la participación de los servicios de Urgencias, Radiodiagnóstico y el profesional de guardia Neurovascular Regional, siguiendo un protocolo común y tiempos claramente definidos.
Formación específica para profesionales
La elección del Hospital de Almansa como primer centro para el despliegue del protocolo responde a su capacidad técnica, a la implicación de sus profesionales y a su papel estratégico dentro del mapa sanitario regional. En los días previos, cerca de 80 profesionales del centro han recibido formación específica teórico-práctica para garantizar una puesta en marcha segura y eficaz del sistema.
El simulacro celebrado el viernes ha permitido comprobar el funcionamiento los circuitos asistenciales, el uso de la tecnología que hará posible la valoración neurológica experta en tiempo real, evaluar los tiempos de respuesta y comprobar la coordinación entre todos los dispositivos implicados, con el objetivo de detectar oportunidades de mejora antes de la activación real del protocolo en febrero.
El director gerente del Sescam ha subrayado que el Teleictus no sustituye a los profesionales, los refuerza, al facilitar la toma de decisiones clínicas y mejora la seguridad del paciente. Asimismo, ha destacado el gran trabajo desarrollado por la Dirección General de Asistencia Sanitaria, impulsora de este proyecto, así como el papel clave del coordinador regional del protocolo de Teleictus, el neurólogo Óscar Ayo, cuyo liderazgo clínico y rigor técnico han sido fundamentales para diseñar un modelo asistencial sólido y adaptado a la realidad territorial de Castilla-La Mancha.
«Se trata de una apuesta decidida por la equidad y la seguridad del paciente, con un objetivo muy claro: ofrecer la mejor atención posible al paciente con ictus, viva donde viva», ha concluido.