Imagen de archivo de una sesión de control a Carlos Mazón en las Cortes Valencianas con los diputados de Compromís mostrando carteles contra el presidente de la Generalitat
De las camisetas de Oltra a las pancartas de Baldoví: Compromís pagará con multas sus espectáculos parlamentarios
Un parlamento, por su propia esencia y por la trascendencia de los temas que en ellos se tratan, suelen ser lugares en los que hay ocasiones en las que los niveles de tensión son algo más habitual. Sin embargo, cuando esta clase de episodios se producen de manera asidua y pasan de ser una anécdota o algo aislado a una circunstancia generalizada podría ser que los mecanismos para que una cámara funcione según lo previsto están fallando. Buen ejemplo de ello es el de las Cortes Valencianas y el comportamiento de la izquierda en general y de Compromís en particular.
El hecho de agitar las sesiones no es algo novedoso para el PSPV-PSOE y los nacionalistas en la Comunidad. Para el recuerdo y los diarios de sesiones quedan las camisetas de Mónica Oltra contra el entonces presidente de la Generalitat, Francisco Camps, emulando los carteles del Lejano Oeste norteamericano. Pero la actitud de ambos partidos ha adquirido unos tintes nunca vistos hasta el momento en la sede de la soberanía regional a raíz de la dana que devastó buena parte de la provincia de Valencia el pasado 29 de octubre.
Unos y otros han subido los gritos de intensidad, han multiplicado las salidas de tono y han elevado a la enésima potencia la cantidad de espectáculos y 'numeritos' en sus respectivos escaños con tal de intentar minar la imagen y credibilidad públicas del presidente de la Generalitat, Carlos Mazón, con el objetivo último de hacerle dimitir, una pretensión fracasada hasta la fecha y con pocos visos de que pueda hacerse realidad. Es más, en una de las últimas sesiones de control, los diputados de Compromís se levantaron y mostraron carteles con el lema On estaves? (¿Dónde estabas?, en valenciano).
Compromís forzó la suspensión del Pleno
Dejando a un lado el más mínimo atisbo de cortesía parlamentaria y haciendo caso omiso a los tres avisos lanzados por la presidenta de las Cortes Valencianas, Llanos Massó, para que se sentaran y dejaran continuar con normalidad la sesión, no tuvo más remedio que suspender el Pleno y retomarlo tras un receso de diez minutos.
Con tal de evitar que estos shows vuelvan a producirse, PP y Vox ultiman medidas. Y lo van a hacer donde más duele: en el bolsillo. De este modo, la nueva dinámica del Parlamento autonómico incluirá sanciones a los grupos parlamentarios que incurran en faltas contra el «debido orden y decoro de la Cámara», al igual que se pondrá fin a las «valoraciones que pudieran ser ofensivas». Ahondando en este aspecto, lo anterior se limitaba a las preguntas planteadas bien al presidente de la Generalitat o a los consellers, pero con la modificación a «terceras personas» con expresiones o actuaciones que «atenten al decoro de la Cámara o a sus miembros, de las instituciones de la Generalitat o el Estado, o de cualquier otra persona o entidad».
Imagen de archivo de Mónica Oltra en las Cortes Valencianas con una camiseta en alusión a Francisco Camps.
Por ende, la responsabilidad pasará de ser exclusiva del diputado que infrinja el Reglamento a ser de los grupos parlamentarios en virtud del novedoso artículo 106 bis. A éstos se les podrá aplicar «una sanción por parte de la Mesa» que podrá llegar hasta «el equivalente al 20 % de la cuantía mensual de la subvención fija del grupo». Entre las «faltas imputables» están colocar carteles u otros símbolos que no estén autorizados por la Mesa, que es el órgano de Gobierno de la Cámara. PP y Vox tienen clara la idea, pero en lo que difieren es en cómo ejecutarlo.
Fuentes 'populares' señalan a El Debate que habría que cambiar el Reglamento en sí con su pertinente tramitación. En todo caso, no habría mayor inconveniente en que ese proceso terminase como el centro-derecha espera, ya que las dos formaciones suman mayoría absoluta en la citada Mesa con cuatro de los cinco asientos. En cambio, Vox apuesta por hacer la reforma sin necesidad de alterar el Reglamento, tal como indica el portavoz de los de Santiago Abascal en las Cortes, José María Llanos a este periódico, por lo que se podría hacer mediante el procedimiento de lectura única.