Playa de la Patacona, Valencia

Playa de la Patacona, ValenciaTurismo Comunidad Valencia

¿Y si estuviera prohibido fumar en las 183 playas con Bandera Azul de la Comunidad Valenciana?

La asociación Nofumadores ha exigido a los ayuntamientos de la Comunidad Valenciana que dejen de limitarse a campañas voluntarias y aprueben ordenanzas municipales que prohíban fumar en la playa, amparándose en la Ley de residuos y suelos contaminados. Según denuncia la entidad, aunque la región es líder nacional en número de Banderas Azules, la mayoría de los arenales no cuenta con mecanismos sancionadores efectivos para frenar el consumo de tabaco, pese al grave impacto ambiental que general las colillas y los residuos derivados del vapeo.

«Lo que verdaderamente educa a los incívicos no son las recomendaciones, sino las sanciones. Igual que ocurrió con el casco o el cinturón de seguridad, hay comportamientos que solo cambian cuando el bolsillo duele», afirma Raquel Fernández, presidenta de Nofumadores.org, que reclama un cambio de enfoque por parte de los gobiernos locales.

En 2025, España ha superado las 897 playas declaradas libres de humo. De ellas, 95 se encuentran en la Comunidad Valenciana, según datos oficiales de la Conselleria de Sanidad. Esta cifra, sin embargo, contrasta con los 164 distintivos de Bandera Azul que ostenta la región este año, el mayor número de todo el país. Alicante lidera la clasificación autonómica con 89 playas galardonadas, seguida por Valencia con 39 y Castellón con 36. La organización considera «incoherente» que playas donde se permite fumar puedan recibir un sello que premia la calidad ambiental, la sostenibilidad y la gestión responsable de residuos.

«Resulta incoherente que un galardón que premia la calidad ambiental, la sostenibilidad y la gestión responsable de residuos se conceda a arenales en los que se permita arrojar colillas, uno de los contaminantes más abundantes y persistentes del medio marino», advierte Fernández, quien también recuerda que el humo del tabaco compromete la calidad del aire y afecta a otros usuarios, incluidos niños y personas con patologías respiratorias.

Nofumadores ha reclamado que la prohibición del tabaco y del vapeo en la arena se convierte en un requisito para optar a este distintivo europeo, gestionado en España por la Asociación de Educación Ambiental y del Consumidor (ADEAC). «Pedimos que la prohibición del tabaco y del vapeo en la arena sea un criterio imprescindible para optar a este distintivo ambiental, y que se revise urgentemente la normativa de 'Banderas Azules' en coherencia con los principios que dice defender», denuncia.

La asociación considera que la Comunidad Valenciana dispone de las herramientas necesarias para ir más allá de la concienciación voluntaria. Desde la entrada en vigor de la Ley 7/2022, los ayuntamientos tienen la capacidad de aprobar ordenanzas que prohíban fumar en sus playas y sancionar a quienes incumplan la norma, gracias al artículo 18 de esta legislación. Sin embargo, la mayoría de los municipios siguen optando por campañas no vinculantes, que invitan a no fumar pero no contemplan multas ni mecanismos de control.

La iniciativa autonómica 'Playas sin humo', impulsada por la Conselleria de Sanidad, permite a los municipios adherirse de forma voluntaria mediante la instalación de señalización específica, acciones informativas y un compromiso para mantener estos espacios libres de colillas. Pero para Nofumadores, esta fórmula resulta insuficiente si no va acompañada de una regulación clara y de un régimen sancionador.

«El programa proporciona a los municipios una infraestructura institucional y comunicativa para avanzar hacia un litoral más limpio, pero su eficacia real depende de la voluntad local de regular, señalizar y sancionar», subraya la presidenta de la asociación.

La asociación subraya que las colillas suponen un «grave problema medioambiental» y recuerda que en España se consumen cerca de 32.800 millones de cigarrillos al año, de los cuales un 15 % acaba en las playas. Añade que los estudios científicos calculan que cada colilla puede contaminar entre 8 y 10 litros de agua marina, e incluso hasta 50 litros en agua dulce. Además, los filtros liberan metales pesados como plomo, zinc o cromo, que son absorbidos por organismos marinos como las ostras, causando bioacumulación tóxica en la cadena alimentaria. También inhiben el crecimiento de plantas marinas y pueden provocar la muerte del 50 % de los peces en pocas horas.

La organización alerta, además, del aumento de residuos procedentes de cigarrillos electrónicos desechables, que considera una fuente emergente de contaminación plástica y química. Señalan que estos dispositivos contienen plásticos de un solo uso, baterías con riesgo térmico y metales pesados, y que en pocos años han comenzado a poblar las playas y entornos urbanos como residuos de difícil gestión.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas