Imagen de archivo de un hombre con una estelada en Valencia.
Una asociación vecinal 'fantasma' de Valencia se suma a pedir a la ONU el reconocimiento de los 'países catalanes'
Este jueves 11 de septiembre es festivo en Cataluña por su Diada, pero hay gente en la Comunidad Valenciana que aspira a que sea fiesta 'nacional', a que ambas comunidades autónomas se unan bajo los artificiales 'países catalanes'. Para ello se basan en repetir el mantra de «una cultura compartida» y «la unidad de la lengua». Ya no es que Cataluña haya intentado independizarse de España, es que sueñan con que la Comunidad Valenciana siga el mismo camino, pero no en solitario, sino creando un ente abstracto.
El último disparate del independentismo catalán es intentar reclamar a la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el «reconocimiento internacional de la nación catalana». En Valencia se han encontrado con el apoyo de tres colectivos irrelevantes hasta el punto de que sobre uno de ellos los vecinos reconocen «no saber a qué se dedican ni quién paga todos los gastos».
Este movimiento por el 'Reconocimiento' cuenta como estrella con el Consejo de la República, la entidad presidida por Carles Puigdemont a modo gobierno paralelo y alternativo de una inexistente Cataluña independiente. Se ideó como el órgano de poder que debería haber servido de puente entre la Cataluña española y la nueva tras romper de forma unilateral con España en octubre de 2017. Si antes tenía poca utilidad, ahora carece de más sentido aún, por lo que se ha quedado en una especie de colectivo que promueve la causa independentista con más ruido que músicos.
Pues la entidad de Puigdemont intenta ahora que sea vía la ONU por donde Cataluña sea reconocida como nación, aunque a día de hoy el independentismo esté sumamente hundido gracias al poder otorgado por el PSOE de Pedro Sánchez. En búsqueda de ese objetivo al más puro estilo Don Quijote contra los molinos se han encontrado por el camino con el apoyo de tres asociaciones ubicadas en Valencia y que han mostrado su apoyo a la causa independentista. También es cierto que este trío de colectivos cuentan con escasa representatividad y representación popular y que las entidades catalanistas de Valencia sorprendentemente no se han sumado a esta iniciativa.
En la web del citado intento catalanista aparecen las tres asociaciones valencianas que han mostrado su apoyo, como son «Estrela Roja de València, Assemblea de veïns de Benimaclet a València i l'Associació cultural Faduval de Llíria del Camp de Túria». Las dos primeras comparten bajo en el barrio de Benimaclet de la ciudad de Valencia, la tercera aparece en internet más como un grupo de música que como un colectivo social.
Estrela Roja es, o así se anuncian, un grupo de música tradicional valenciana de tabal i dolçaina, un sector musical en el que el catalanismo ha encontrado su espectro cultural. Su sede se ubica en la calle Masquefa, 3 del barrio valenciano de Benimaclet. En la fachada de dicho bajo se ubica también la segunda asociación que se suma al pacto, la que realmente evidencia lo que representa la causa independentista en Valencia.
«No hacen nada por el barrio»
La 'Assemblea de veïns de Benimaclet a València' no hay que confundirla con la Asociación de Vecinos y Vecinas de Benimaclet, el órgano oficial por el que se encauzan las reclamaciones del barrio ante las administraciones. Sobre este colectivo no hay rastro alguno en redes sociales, por lo que son los vecinos los que permiten detallar qué es realmente esta asociación.
«La puerta está casi siempre cerrada. No se indica horario de atención», comenta un conocido vecino del barrio del que no indicamos su identidad por motivos de seguridad. «El local que tienen es muy grande y el alquiler no es barato. La dueña del bajo comenta que a ella le pagan puntualmente, pero no sabemos quién sufraga a este colectivo ni de dónde sacan el dinero, porque por el barrio no hacen nada», indica la misma persona.
Es más, se desconoce agenda pública de actos de esta citada asociación, ya que no constan actividades en su sede. Lo que los vecinos sí que han podido ver del interior del local es que «está lleno de esteladas catalanas y cartelería muy particular», así como que «la gente que se ha podido ver entrando y saliendo del bajo no tienen arraigo en el barrio. Puede ser que ahora vivan aquí, pero no es gente con lazos familiares en esta zona». Este vecino zanja la explicación con un contundente «no sabemos a qué se dedican, pero vamos, que no hacen nada por el barrio».
Y así el independentismo va sumándose en el autoengaño de sentirse expandido por varios puntos de la geografía valenciana mediante colectivos que realmente no representa ninguna sensibilidad real. En Valencia se convive entre las asociaciones catalanistas regadas con dinero público catalán y del Gobierno de Pedro Sánchez y con una serie de colectivos que han hecho de la causa independentista una realidad paralela a la que se vive en la Comunidad Valenciana. El 11 de septiembre sigue siendo fiesta sólo en la comunidad autónoma catalana.