Quim Torra, en una imagen de archivo
Quim Torra promociona un libro que defiende la anexión de la Comunidad Valenciana a Cataluña
La recomendación de Quim Torra de És molt senzill, digueu-li Catalunya ha encendido de nuevo las alarmas en la Comunidad Valenciana. El libro, publicado por el ensayista Josep Guia, propone usar el término Cataluña de forma expansiva para englobar a todo lo que denomina 'países catalanes'. Desde su aparición, se convirtió en un referente dentro del catalanismo político por defender estrategias de reconstrucción nacional que pasan por integrar la Comunidad Valenciana en un proyecto territorial común.
El gesto de Torra llega en un momento marcado por fricciones constantes entre el catalanismo y las instituciones valencianas. Entidades como Acció Cultural del País Valencià, Escola Valenciana o Plataforma per la Llengua han mantenido campañas de fuerte carga ideológica sobre la lengua y la identidad, cuestionadas desde el Gobierno valenciano.
Tras perder las subvenciones autonómicas en 2023 con la salida del Ejecutivo autonómico del PSOE y Compromís, estas organizaciones han sostenido su actividad gracias a un flujo estable de ayudas procedentes del Gobierno central y de la Generalitat de Cataluña, que en conjunto ha superado los 380.000 euros. Ese respaldo exterior ha permitido prolongar campañas de presión lingüística, proyectos educativos y servicios de vigilancia idiomática que han generado tensiones políticas recurrentes en territorio valenciano.
Ese clima general coincide con un giro institucional en la Comunidad Valenciana, donde se impulsa una agenda de refuerzo identitario para diferenciar el valenciano del catalán y cortar cualquier apoyo público a organizaciones que promuevan la idea de unos 'países catalanes'. En este contexto, la recomendación de Torra actúa como un ejemplo de los postulados más expansivos del catalanismo y alimenta la percepción de que la Comunidad Valenciana sigue siendo un espacio donde se disputan modelos de identidad contrapuestos.
Torra, presidente de la Generalitat entre 2018 y 2020 e inhabilitado por desobedecer a la Junta Electoral Central, sigue siendo una voz influyente dentro del independentismo. Su apoyo a un libro que propone anexionar el territorio valenciano al catalán va más allá de la recomendación cultural. Es una toma de posición que resitúa un debate latente: el intento del independentismo catalanista de ampliar las fronteras de su territorio y la creciente preocupación en la Comunidad Valenciana ante ese objetivo.