Rufián no catará su propia medicina
Una acusación del caso de la dana solicita sin éxito a la jueza que cite al dirigente independentista para que explique el episodio de la cuerda de una niña muerta en la riada que protagonizó en el Congreso
Mientras el 30 de octubre de 2024 los muertos se apilaban por toda provincia de Valencia y el lodo hacía imposible el levantamiento de los cadáveres, la izquierda española se estaba repartiendo los puestos del Consejo de Administración de Radio Televisión Española en el Congreso.
Un año después, alguno de esos dirigentes que jamás chafaron el barro que engulló a Valencia y optaron por quedarse pisando la moqueta en la Carrera de San Jerónimo se erigen en los adalides de la defensa de las víctimas y se atreven a señalar a los culpables antes de que la Justicia se pronuncie.
Entre todos ellos destaca Gabriel Rufián. El portavoz de Esquerra Republicana de Cataluña (un partido que dejó de presentarse a las elecciones autonómicas en la Comunidad Valenciana al no convencer ni al 0,5 por ciento de los votantes) protagonizó esta semana un nuevo «espectáculo» en la comisión de investigación de la dana.
Rufián hizo llorar a la exconsellera Salomé Pradas al mostrar el trozo de una guarda a la que se aferró una niña víctima de la riada que finalmente acabó muriendo.
Ahora, una de las acusaciones personadas en la causa que instruye la jueza de Catarroja Nuria Ruiz Tobarra ha pedido sin éxito a la magistrada que tuviera a bien citar al dirigente independentistas para que explicara cómo obtuvo el objeto que, supuestamente, se le arrojó a la niña fallecida que enseñó en la Cámara Baja. Y ya de paso, que lo aportara como una prueba más para incorporar a la causa en la que se investiga la gestión de una emergencia que se saldó con 230 muertos.
Del mismo modo que no cotizaba que la jueza iba a llamar a Alberto Núñez Feijóo a declarar tras la solicitud de Acció Cultural del País Valencià, la magistrada ha cumplido el pronóstico y no hará lo propio con Rufián para que catara en sede judicial su propia medicina.