Imagen de fondo de Mauri Angles tras ser detenido por secuestro en 2023, y a la derecha, el exministro José Luis Ábalos y su asesor Koldo García
Mauri Anglés, de vender injertos capilares a Ábalos y Koldo a enfrentarse a 27 años de cárcel
El hermano del fugitivo del caso Alcàsser se encuentra en libertad provisional a la espera de juicio
Mauri Anglés, hermano de Antonio Anglés, considerado autor material del crimen de Alcàsser, ha vuelto a la actualidad por su situación judicial, marcada por una petición de pena que podría alcanzar los 27 años de prisión. El que dice ser ahora empresario, que actualmente utiliza el nombre de Joaquín Martins, está acusado de una presunta implicación en un violento secuestro ocurrido en 2021 en la localidad valenciana de Montserrat.
Según el escrito del Ministerio Fiscal, Martins se enfrenta a delitos de secuestro, lesiones, amenazas, robo con violencia, pertenencia a grupo criminal y daños por incendio. Los hechos, siempre según la acusación, habrían sido ejecutados junto a otros cinco hombres, para los que también se solicitan penas similares. En estos momentos, se encuentra en libertad provisional tras abonar una fianza de 50.000 euros, a la espera de juicio.
Joaquín Martins, hermano de Antonio Anglés, tras su detención en febrero de 2023 por el secuestro
El relato de la Fiscalía sitúa el origen de los hechos el 29 de noviembre de 2021. De acuerdo con esta versión, los acusados habrían planificado el secuestro tras vigilar durante días los movimientos de la víctima, incluyendo sus rutinas personales y familiares.
La supuesta acción se produjo en la carretera CV-415, donde el vehículo del afectado fue interceptado mediante el uso de dos furgonetas previamente sustraídas. Según la acusación, los implicados, encapuchados y armados, obligaron al hombre a abandonar su coche y lo introdujeron por la fuerza en uno de los vehículos, tras golpearlo y amenazarlo.
Posteriormente, la víctima habría sido trasladada a una parcela en la provincia de Valencia, donde, según el relato fiscal, permaneció retenida durante varias horas. Durante ese tiempo, siempre según esta versión, fue agredida físicamente, amenazada y sometida a distintas formas de violencia con el objetivo de exigirle el pago de 200.000 euros.
El escrito recoge que los agresores habrían empleado métodos de intimidación como golpes, quemaduras o amenazas contra su familia. Finalmente, la víctima fue abandonada en una urbanización tras sustraerle efectos personales y dinero en efectivo.
La investigación también sostiene que los acusados trataron de eliminar pruebas tras los hechos, llegando a incendiar el vehículo de la víctima y a manipular los vehículos utilizados en el secuestro. Por todo ello, la Fiscalía solicita penas de hasta 27 años de prisión para los principales implicados.
Pese a ello, el empresario ha defendido públicamente su inocencia y asegura que no participó en los hechos. Según su versión, cuenta con una coartada y confía en poder demostrarlo en sede judicial.
De la clínica estética a la polémica política
En paralelo a este procedimiento, el nombre de Mauri Anglés ha reaparecido por otro motivo muy distinto: su actividad empresarial y las personas que, según afirma, pasaron por sus negocios.
Imagen de Mauri Anglés realizándose una rinomodelación en su clínica estética, Top Clinic
En varios vídeos difundidos en su canal de YouTube, Martins repasa su trayectoria como empresario, en la que asegura haber gestionado una clínica médico - estética en Massanassa, Top Clinic, especializada en tratamientos capilares. Según su propio testimonio, por sus instalaciones pasaron tanto el exministro de Transportes José Luis Ábalos como su exasesor Koldo García.
«Estuvo el exministro (…) realizándose una intervención», afirma en uno de esos vídeos, en el que sostiene que ambos acudieron a su clínica para someterse a un injerto capilar.
En esa misma intervención, asegura que no cobró por esos tratamientos, que define como un «regalo», y que su relación con ambos fue «cordial», sin que existiera, según esa versión, ningún vínculo posterior de carácter profesional o económico. Sin embargo, hace unos días, en una entrevista en el programa de Nacho Abad, ofreció un relato distinto y afirmó que sí mantuvo una relación comercial posterior con ellos y que fue víctima de una estafa.
«Ellos contactan mediante el doctor. Quieren que el implante capilar sea a puerta cerrada y en fin de semana. La intervención duró unas seis horas», comenta en el programa. Además, sostiene que la operación le generó pérdidas económicas: «Según me dijo el doctor, él no cobró nada, solo las trabajadoras y en efectivo, ya que era su día libre».
Yo puse tres denuncias, y esas denuncias, hoy por hoy, han desaparecidoHermano del presunto asesino de las niñas de Alcàsser
Al ser preguntado por el dinero que, según su versión, se le adeuda, el empresario explica: «Yo hice un pedido de 20.000 mascarillas por el que pagué a Koldo una cantidad cercana a los 10.000 euros, y me llegaron 10.000 mascarillas». Según sus declaraciones, los hechos se produjeron antes de la pandemia y fue posteriormente, al conocer las investigaciones judiciales relacionadas con ambos, cuando decidió denunciar: «Cuando veo en televisión que están detrás de unos supuestos delitos, lo denuncio el día 28 de febrero de 2024».
En la misma entrevista, al ser preguntado por la forma de pago, responde: «En dinero, mi dinero es A, yo he vendido gasolineras por un millón de euros, aunque ese dinero lo tenga en mi caja fuerte». Asimismo, asegura haber presentado varias denuncias en relación con estos hechos: «Yo puse tres denuncias, y esas denuncias, hoy por hoy, han desaparecido».
Joaquin Martins enmarca estos contactos dentro de su actividad empresarial, en la que afirma haber tratado con «personas influyentes» además de clientes particulares, defendiendo su trayectoria en el ámbito de los negocios tras haber cumplido condenas en el pasado.
Este periódico, El Debate, se puso en contacto con Mauri Anglés hace unas semanas para recabar su versión sobre estos hechos, sin haber obtenido respuesta hasta el momento.