Diseño con imágenes de Santiago Abascal, Vicente Barrera y Llanos Massó
Inquietud en Vox ante la tardanza en designar a sus candidatos en Valencia a menos de un año de las elecciones
Santiago Abascal todavía no ha tomado una decisión sobre sus apuestas para el Ayuntamiento de la capital y la Generalitat a once meses de los comicios autonómicos y municipales
Once meses y tres días. Ese es el tiempo que resta para las elecciones municipales y autonómicas del próximo 23 de mayo de 2027. Una distancia que puede parecer poco menos que eterna en el calendario, pero que, en términos políticos, está más cerca de ser un parpadeo. Los partidos llevan tiempo engrasando y poniendo a punto la maquinaria de cara a la cita, pero cuando pase el verano ésta se pondrá a toda velocidad hasta que cierren las urnas y se proceda al escrutinio.
A decir verdad, todas las formaciones no. Vox se lo toma con calma. O, al menos, eso parece. Y más en la Comunidad Valenciana. Mientras el Partido Popular, el PSPV-PSOE y Compromís ya tienen prácticamente definidos sus cabezas de lista, los de Santiago Abascal guardan y siguen guardando un silencio que, si en un principio pudo justificarse en el marco de una estrategia calculada, ha derivado en nerviosismo e inquietud.
María José Catalá será la candidata del PP a la alcaldía de Valencia. Presumiblemente, Juanfran Pérez Llorca hará lo propio a la Generalitat. En la izquierda, los respectivos aspirantes serán Pilar Bernabé, actual delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana, y la ministra de Ciencia, Diana Morant. En cuanto a las nacionalistas, la procesada por supuestamente haber encubierto los abusos sexuales de su exmarido a una menor tutelada, Mónica Oltra, y Joan Baldoví, conformarán el ticket electoral. ¿Y Vox? ¿Qué es de Vox?.
A esta pregunta no hay respuesta, ni siquiera entre las propias filas del partido. Ayuntamiento de Valencia o Generalitat, la incógnita es tan mayúscula que ya empiezan a haber ciertas quejas, según ha podido saber El Debate de fuentes de total solvencia de la formación conservadora.
Decisión de Bambú
«No sé a qué esperan. El tiempo es el que es y se necesita saber los candidatos, sean los que sean, para diseñar equipos, programas, campañas y demás», apuntan. Preguntadas por los tiempos que se manejan, la estupefacción es la tónica general, ya que no saben si será «antes o después del verano». En todo caso, insisten: «Hay que moverse ya».
Bambú es a Vox lo que Génova al PP y Ferraz al PSOE. En lo autonómico, a la plaza del Pilar para Compromís. En la primera parece como si nada se moviese. Ahora bien, ese eventual tacticismo no sería por indecisión, sino más bien por intentar marcar los tiempos y la agenda de una política valenciana, tanto en lo local como en lo regional, bien agitada.
En este sentido, este periódico lleva meses informando de que las principales apuestas serían las siguientes: el exvicepresidente primero de la Generalitat y actual presidente provincial de Vox en Valencia, Vicente Barrera, para la capital y la presidenta de las Cortes Valencianas, Llanos Massó, para la Generalitat.
Si se confirmara todo ello, la formación 'verde' cambiaría por completo los candidatos con los que acudió a las elecciones de 2023. Así, Juanma Badenas cedería el testigo a Barrera y Carlos Flores Juberías, actual diputado nacional, haría lo mismo con Massó. Y todo esto sin que se descarte, tal como dicen los mismos confidentes, de que pudiera saltar la sorpresa y que Vox apostara por el concejal José Gosálbez para el Consistorio levantino.
¿Sorpasso de Compromís a Morant?
Pasan los días y Vox sigue en el más absoluto hermetismo. En lo local, Catalá tiene y mantiene su gestión como aval, Bernabé intenta no caer en desgracia por el sanchismo y Oltra trata de resurgir como un Ave Fénix a la espera de su juicio y posterior sentencia. En el terreno autonómico, Pérez Llorca explota la estabilidad y hoja de servicios, Morant dicen algunos que ni está ni se le espera y Baldoví opta a un sorpasso a la socialista que sería histórico para el nacionalista y lapidario para la socialista.
¿Y Vox? ¿Dónde está Vox? De nuevo la misma pregunta y, otra vez, poca o nula respuesta. La decisión final, como es sabido, correrá a cargo de un Abascal que lleva no poco tiempo alejado del foco mediático y político sin razón aparente, tanto para la ciudadanía como para los que esperan un movimiento ya.