Recogida de firmas en un centro de salud
Satse alerta del impacto de la falta de inversión sanitaria en la salud de los andaluces
El sindicato denuncia que Andalucía sigue a la cola en esperanza de vida, prevalencia de enfermedades crónicas y listas de espera
El Sindicato de Enfermería Satse ha denunciado que la insuficiente inversión en sanidad pública y la escasez de personal sanitario en Andalucía tienen un impacto directo en la salud de la población, según los últimos datos del Informe del Sistema Nacional de Salud del Ministerio de Sanidad. El documento sitúa a la comunidad autónoma en los últimos puestos del país en la mayoría de indicadores clave, desde la esperanza de vida hasta la prevalencia de enfermedades crónicas o los tiempos de espera.
El informe ministerial revela que la esperanza de vida al nacer en Andalucía es la más baja de la península, con 81,9 años frente a los 84,8 de la Comunidad de Madrid. Esto implica una diferencia de casi tres años de vida entre un andaluz y un madrileño. Además, los años de vida saludable —aquellos sin enfermedades limitantes— también son inferiores a la media nacional, tanto al nacer como a partir de los 65 años.
Satse subraya que no se trata solo de vivir menos, sino también de vivir peor. La comunidad presenta tasas elevadas de enfermedades crónicas como la cardiopatía isquémica (25,9 casos por 1.000 habitantes frente a 21,7 de media estatal) o la EPOC (37,5 frente a 20,9). El sindicato considera que estas cifras no son fruto del azar, sino de una «relación causa-efecto» entre la escasa inversión, la falta de personal y una gestión deficiente del sistema sanitario andaluz.
Según Satse, la comunidad mantiene una de las peores ratios de profesionales sanitarios por habitante, a pesar de contar con una población más envejecida y con mayor carga de enfermedades crónicas. Esta situación repercute también en la accesibilidad al sistema: Andalucía registra uno de los peores datos del país en listas de espera, con una demora media de 120 días para una primera consulta con el especialista y de 139 días para una intervención quirúrgica no urgente. El 25% de los pacientes andaluces aguarda más de seis meses para ser operado, ocho puntos por encima de la media nacional.
En cuanto a la financiación, el informe cifra el gasto sanitario por habitante en Andalucía en 1.486 euros, un 13% menos que la media nacional (1.716 euros). Aunque Satse reconoce que la Junta ha aumentado la inversión en los últimos años —pasando de la última posición a la cuarta por la cola en 2023—, el sindicato insiste en que sigue siendo insuficiente.
La organización exige al Gobierno andaluz que incremente de forma urgente las plantillas de Enfermería, Fisioterapia y Medicina, y recuerda que el Parlamento andaluz aprobó el pasado 26 de junio una iniciativa respaldada por Satse, CCOO, UGT y CSIF, y registrada por partidos de todo el arco político, para reforzar la sanidad pública.
«La salud no puede depender del código postal», concluye Satse. «Andalucía necesita más recursos, más profesionales y más compromiso político para garantizar una atención sanitaria digna».