Real Chancillería de Granada, sede del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA)

Real Chancillería de Granada, sede del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA)Europa Press

El TSJA confirma la condena al hombre que asesinó a un conocido en un bar de Córdoba

El fallo dice que «el momento de los hechos el acusado presentaba una anulación de su capacidad de comprender y entender la ilicitud de los hechos»

El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha confirmado una sentencia de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Córdoba que absuelve a un varón por concurrir en el mismo eximente completa de trastorno mental, si bien le impone la medida de seguridad privativa de libertad de internamiento en un centro psiquiátrico penitenciario para tratamiento médico-psiquiátrico por un término máximo de 12 años, al padecer un trastorno mental grave, todo ello tras asesinar de 21 puñaladas a un varón, de 44 años, conocido suyo, en un bar de la capital cordobesa.

Según recoge la resolución, el Alto Tribunal andaluz ha desestimado el recurso de apelación interpuesto por el acusado y confirma la sentencia de la Audiencia de Córdoba, aunque cabe interponer recurso de casación ante el Tribunal Supremo (TS).

El juicio se celebró con jurado y en él el procesado asumió durante su interrogatorio «la causación de la muerte del hombre, ofreciendo para satisfacer la responsabilidad civil la dación en pago de un piso de su propiedad». Un ofrecimiento a favor de los cinco hermanos del fallecido que ha plasmado por escrito en un documento aportado al inicio de la vista, en junio de 2025.

Al respecto, en la responsabilidad civil, se condenó al acusado a indemnizar a cada uno de los acusadores privados --hermanos de la víctima-- en la cantidad de 25.000 euros, a la vez que se rechazó una responsabilidad civil subsidiaria y la directa de la aseguradora del bar.

Los hechos

En concreto, se da por probado que sobre las 22,30 horas del 15 de agosto de 2023, el procesado, sin antecedentes penales, y la víctima se encontraban en un bar de la Plaza Escultor García Rueda de esta capital; el primero sentado en la terraza del bar con otra persona y el segundo en la barra tomando una consumición.

El acusado entró al bar y se encontró con el otro hombre, a quien conocía por razón de ser cliente del establecimiento y por su trabajo en el bar, razón por la que mantenían una relación cordial. Ambos se saludaron amistosamente. Seguidamente, el procesado se dirigió a un salón cerrado al público, de donde cogió un cuchillo de cocina de unos 16 centímetros de hoja. «Con el cuchillo en mano se dirigió directamente al varón, a quien le asestó, con la intención de acabar con su vida, una puñalada en el abdomen y varias más en cuello y tórax», relata la sentencia.

La víctima trató «infructuosamente» de defenderse, «hasta que en un momento dado cayó al suelo, donde, indefenso, fue recibiendo más puñaladas en diversas partes del cuerpo, principalmente en tórax, cuello, cabeza y cara durante algo menos de tres minutos». «Al escuchar el alboroto, algunos clientes que estaban en la terraza entraron en el bar y pidieron al acusado que cesara la agresión, incluso uno de ellos le lanzó una silla», apuntan los jueces.

Ante ello, el acusado se dirigió a una de estas personas diciéndole «me viola todos los días, tiene que parar». El dueño del bar, que había regresado de tirar la basura, le exigió que parara la acción, y en ese momento, el procesado, «estando ya inerte en el suelo el cuerpo dijo: 'ya he terminado, llama a la policía' y se marchó tranquilo hacia el cuarto de baño dirigiéndose el dueño tras él y cerrándole la puerta hasta la llegada de los agentes de Policía Nacional».

La muerte del hombre, tras ser trasladado al Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba con vida, tuvo lugar a las 02,05 horas del 16 de agosto de 2023, como consecuencia de shock hemorrágico secundario por las heridas provocadas con el arma blanca antes descrita.

El procesado había trabajado en el bar desde aproximadamente diciembre de 2022, sin contrato de trabajo, acudiendo a echar determinadas horas cuando el dueño del bar lo necesitaba y le pedía que le echara una mano, pagándole las horas. No obstante, el día de los hechos la presencia del acusado en el establecimiento lo era a título de cliente.

«Ideas delirantes»

Entretanto, se expone que el acusado padece «un trastorno mental grave --trastorno de ideas delirantes--, con un delirio de persecución, así como trastorno por consumo de cocaína y cannabis». «Este trastorno estaba presente en el momento de los hechos, existiendo una relación de causalidad psíquica entre el trastorno y los hechos, que pudo exacerbarse como consecuencia del abandono de la medicación y el consumo de sustancias tóxicas», según se indica.

Además, se asevera que «en el momento de los hechos el acusado presentaba una anulación de su capacidad de comprender y entender la ilicitud de los hechos; lo cual anuló su capacidad de decidir libremente». Se encuentra privado de libertad por esta causa desde una resolución judicial de agosto de 2023, tras estar detenidos los días 15, 16 y 17 de agosto del citado año.

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