El perol sideralAlfredo Martín-Górriz

#betunparaelreybaltasar2026

«¿Qué pasa si en el sorteo sale un negro? ¿Salen dos negros en la cabalgata?»

Existen en España rivalidades encarnizadas: madridistas contra barcelonistas, béticos contra sevillistas, sincebollistas contra concebollistas, gigantes contra cabezudos, derechistas contra izquierdistas o, incluso a nivel local, arroz caldoso contra seco, calor también seco contra húmedo, e incluso partidarios de los churros contra los jeringos. Unas más problemáticas, otras más amables, cuentan sin embargo con airadas discusiones que, en algunos casos, pueden dar lugar a enemistades donde antaño reinó la cordialidad. Se añade ahora una más: los partidarios del rey Baltasar betunero o del Baltasar negro zaino auténtico, también conocido como afrodescendiente.

Asociaciones antirracistas de Córdoba han acusado de acto de racismo que en la cabalgata de Sevilla, el presidente de la Junta, Juan Moreno Bonilla, sea Baltasar tradicional, es decir, caretobetunero, sin que su primer apellido haya hecho descargo en su favor. Ya el año pasado, este lobby de lo zaino auténtico consiguió que en Córdoba el Baltasar fuera afrodescendiente, cosa que se repite este año como asunto continuado, aunque la cabalgata cordobesa ya hubiese contado en años anteriores con otros baltasares negros, siendo el más célebre de ellos Derrick Gervin, jugador de baloncesto de los 80 con una capacidad anotadora todavía hoy recordada, pues pasaba de los 60 puntos como si tal cosa.

Esto sólo sucede con Baltasar, pues el resto de reyes pueden ser mujeres incluso aunque cante la Traviata. Córdoba fue pionera en este aspecto, pues en 1986 la cabalgata tuvo tres reinas. Eran comunistas del partido de gobierno en el Ayuntamiento y se nombraron a sí mismas, como Napoleón emperador. En el diario local, una de ellas sale con la barba y bigote bajados y fumando, lo cual reforzaba la ilusión de los niños, que veían ya cercano el disfrute del Ducados. Más tarde, con el sorteo del rey Melchor, ahora se hace con Gaspar, no los confundan, hubo multitud de reinas. Se considera la negritud indispensable, pero no la masculinidad, o la barba larga verdadera.

Surgen por tanto más problemas en esta sociedad. Se supone que Gaspar es representante de Asia. ¿No deberían turnarse un árabe y un chino? Este año, en el sorteo, ha salido una mujer cordobesa, ¿no es un acto de racismo? Y todos los reyes fueron siempre representados como ancianos. ¿No es edadista recurrir a jóvenes como tantas veces sucede?

Pero surgen otros aspectos a tener en consideración. Cada vez hay más inmigrantes en Córdoba. ¿Qué pasa si en el sorteo sale un negro? ¿Salen dos negros en la cabalgata? ¿Y si sale mujer negra? ¿Se pasa el negro al año siguiente como Baltasar y se procede a seguir el sorteo hasta que salga un árabe o un chino? ¿Se crea una bolsa de negros donde van a parar los Melchor y Gaspar que no pueden serlo hasta que encuentren un hueco acorde a su negritud auténtica? ¿O procedemos a blanquearlos? (como betunero esta sería mi opción preferida). Con todo este sistema ya anticuado y poco acorde a las nuevas circunstancias demográficas, bien pudieran las peñas escoger a una china rociera, el Ayuntamiento a un Gaspar que saliera negro, y Baltasar, visto lo visto, y por la presión del lobby zaino, también negro. ¿Respetamos lo que hay? ¿O bien pasamos a la china a Gaspar, uno de los negros a Melchor y lo blanqueamos, y dejamos como está al otro negro? ¿Qué tipo de ajedrez nos espera en algo que era sencillísimo? A mi modo de ver, el betún y el maquillaje blanco lo solucionan todo.

Si no, mucho me temo, el Ayuntamiento deberá crear esas bolsas raciales, con orientales, árabes y negros que vayan cayendo en el rey que no les toca hasta que puedan ser ubicados en el correcto. Esto puede generar notables problemas, con chinos y negros que no consiguen salir de la bolsa en años, con demandas judiciales, con baltasares interinos y gaspares eventuales mientras se desface el entuerto. E incluso se añaden más problemas, porque ¿dónde metemos a un peruano con los ojos achinados como tantos? ¿Podría hacer de Gaspar o es tongo? ¿O se le pone algún esparadrapo que le tire para abajo en las sienes para occidentalizarlo en la cabalgata como Melchor?

Como vemos, y ya apuntamos el año pasado en el artículo #betunparaelreybaltasar, el betún e, insistimos, el maquillaje blanco, son soluciones tradicionales para evitar un desaguisado, pues se ha creado artificialmente un problema donde no lo había.

Por tanto, ante el año venidero reclamamos #betunparaelreybaltasar2026 y les deseamos una Feliz Navidad.

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