Lo que no son cuentas, son cuentosSamuel Díaz

El euro: de tesoro a basura en un pestañeo

Mientras tú ahorras papel, los que imprimen el dinero están acumulando oro físico a niveles no vistos en 50 años.

El oro se ha apreciado un 100% contra el euro en un año, contra esa moneda que empobrece a su tenedor y que está controlada por un político capaz de hacer que su precio suba o baje como un yo-yo. A estas alturas de la película, pocos —estoy seguro— sabrán que el oro está de moda o, tal vez, que nunca dejó de estarlo. La cuestión es que en el último año hemos visto cómo el oro alcanzaba, una vez más, máximos históricos. Y eso significa algo muy sencillo: la desconfianza en el sistema monetario es total.

Desde 2020 hasta 2025, el euro se ha devaluado un 25%, mientras que el oro, en el mismo periodo, se ha apreciado un 124%. Además, el euro ha perdido casi el 90% de su valor frente al oro en tan solo 25 años. ¿Qué lecturas pueden hacerse respecto a estos datos? Muchísimas. Pero la más relevante es la tremenda desconfianza que están generando las monedas fiat a nivel global debido a la inflación, sobre todo en momentos como este, en los que se producen picos de recelo hacia el sistema monetario que —oh, sorpresa— coinciden con las apreciaciones más fuertes del metal precioso.

Como pueden observar en el gráfico elaborado por El Orden Mundial a partir de datos de Macrotrends, las mayores apreciaciones del oro guardan una correlación directa con crisis que afectaron al papel moneda que utilizamos y que, desde 1971, no tiene respaldo en ningún activo. Bueno, sí: en uno. ¿Saben cómo se llama? Confianza. Y de ella, según los datos, cada vez queda menos.

Desconfianza en el sistema monetario

Desconfianza en el sistema monetarioFuente: El Orden Mundial

Cuando el hechizo monetario se desvanece, el abismo económico empieza a asomar. ¿Y cuál es ese abismo? La inflación. Ese devastador impuesto que, de forma sigilosa, mete la mano en nuestros bolsillos y nos hace cada vez más pobres. Ese ladrón de guante blanco que te roba y tras hacerlo te lleva a preguntarte: ¿qué ha ocurrido?

Eso mismo se preguntan hoy los ciudadanos que recuerdan cómo en 1980 bastaba un solo sueldo para comprar una casa, mantener una familia e incluso irse de vacaciones. Hoy todo aquello pertenece a un sueño —casi húmedo— que muchos jóvenes perciben como completamente inalcanzable.

Ni oro reluciente ni papel sucio. De tesoro a basura en un pestañeo: en eso se está convirtiendo el euro, recordándonos que el papel moneda solo tuvo, tiene y tendrá valor en nuestra mente. El dinero no es más que un espejo donde proyectamos lo que somos. Los billetes son trozos de fe y confianza colectiva en los que la inmensa mayoría de las sociedades ha creído ciegamente. Sin embargo, ese consenso parece resquebrajarse y dejar paso a un nuevo escenario económico, a un nuevo orden mundial.

Con todo lo acontecido desde la llegada del euro a nuestra economía en el año 2000, algo parece claro: ya no goza de la confianza con la que nació. Y cabe preguntarse entonces: ¿dejará la sociedad de confiar en las monedas emitidas por los bancos centrales?

comentarios

Más de Córdoba - Opinión

tracking

Compartir

Herramientas