25 de septiembre de 2022

Plaza de toros de Ronda

Plaza de toros de RondaGTRES

Vete de mi parte

El Veo, el catering que salió a hombros de la plaza de Ronda

Cómo estarían los fideos, que Juan José Padilla, que estaba en nuestra mesa, repitió varias veces

Entrar en Marbella un día de invierno, de primavera, de otoño y, sobre todo, de verano, es entrar en un paraíso de colores y sabores que te atrapa y te enamora. Llevo viniendo a Marbella desde aquellos años locos del glamour y siempre he sentido este cálido influjo de una ciudad que cambia con el tiempo, pero que ha sabido mantener su personalidad por encima de modas, de nombres y de políticos. Sentarte, cuando cae la tarde sobre el Marbella club, saboreando un whisky sour en buena compañía, es un momento mágico e irrepetible. Sólo por un momento como éste ya vale la pena venir por aquí.
Cerca de Marbella, por las curvas soleadas de la Serranía, está Ronda. Allá nos fuimos invitados por el gran José Luis López, más conocido por el Turronero, para vivir en la plaza más bella del mundo la clásica Goyesca con Morante, Roca Rey y Ortega. Antes de la corrida, en la misma plaza, nuestro anfitrión nos invitó a una comida servida por una empresa de catering llamada El Veo, de Utrera (Sevilla), dirigida por José Manuel Rodríguez, y a la que no tengo más remedio que aplaudir como se merece por la calidad del menú y la sensibilidad y profesionalidad de todo su equipo. Es la primera vez que me salgo del guión habitual de esta sección. Y tengo mis motivos. A veces, en lugar de hablar de restaurantes con algo especial, es buena idea destacar a este otro tipo de empresas que se dedican a dar de comer bien a la gente aquí y allá, como restaurantes itinerantes. Creo que también tienen su mérito. Esta comida de Ronda lo merece.
Empezamos con lo clásico de una comida taurina, buen jamón, espléndido queso y lomo de calidad extra. Luego, nos sorprendieron con una ensalada de pimientos con ventresca que estaba deliciosa de textura y de sabor. Después de unos calamares robustos y apetitosos a más no poder, vino la gran sorpresa de la comida, unos fideos marineros increíbles que fueron el broche final a una exhibición de poderío, de fuerza y de clase de una empresa una empresa de catering con categoría de gran restaurante. Cómo estarían los fideos, que Juan José Padilla, que estaba en nuestra mesa, repitió varias veces.
Bien por todo el personal de El Veo de Utrera, que en la mismísima plaza de toros de Ronda se lucieron y salieron a hombros. Enhorabuena. Y gracias eternas a nuestro querido José Luis López el Turronero por dejarme vivir junto a David Lecanda, Teresa Cuevas, Miguel Ángel Rodríguez, Marian Cogollos y mi mujer Tere un día rondeño de capote y mantel allá por la serranía donde la vida es aire puro y libertad. Y de la corrida, mejor no hablamos porque, salvo la categoría de Roca Rey, no estuvo a la altura de todo lo demás.
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