Josh Russ Tupper y Niki Russ Russ Federman están al frente de Russ & Daughters
Ruta gastronómica por Nueva York: ocho pistas para descubrir la ciudad a bocados
La variada oferta culinaria abarca desde los populares food trucks a restaurantes con más de un siglo de historia o mercados llenos de vida
La historia de Nueva York está intrínsecamente ligada a su gastronomía y a la población inmigrante que introdujo sus recetas y costumbres moldeando una oferta multicultural. Basta con pasear por las calles de Manhattan o Queens para sucumbir a sus populares food trucks, descubrir mercados llenos de vida, sentarse en un restaurante con un siglo de historia o cenar sobre el río Hudson mientras se contempla el atardecer entre los rascacielos. Porque la ciudad que nunca duerme también se puede conocer a bocados.
Al entrar en Russ & Daughters uno siente el peso de la historia familiar detrás de este negocio. Fotos en blanco y negro que rinden homenaje a su fundador Joel Russ, un inmigrante judío de Strzyzow (Polonia), que en 1904 comenzó vendiendo arenques en un carrito ambulante en el barrio Lower East Side de Manhattan. Tras ahorrar lo suficiente para alquilar un local, en 1914, estableció una tienda en Orchard Street y posteriormente se trasladó a su ubicación actual en 179 East Houston St. El local en seguida adquirió fama por la calidad de su pescado ahumado, el caviar, y panes como bagels o bialys y babka (típicos de la cocina polaca). En 1933, Russ renombró el negocio en honor a sus tres hijas; Hattie, Ida y Anne, subrayando la importancia de las mujeres. Hoy está al frente de Russ & Daughters la cuarta generación con Russ Tupper y Niki Russ Federman, primos hermanos, quien en 2014 abrieron un restaurante donde se cocinan los productos que se venden a escasos metros de la tienda.
El restaurante, especializado en gastronomía judía, se muestra orgulloso de «haber mantenido intacta la esencia de sus antepasados» y, con sus appetizing como seña de identidad: esta palabra judía se refiere a la comida que se toma en el bagel, convertido en los panecillos más tradicionales de Nueva York. El plato más demandado es el bagel de salmón ahumado. El secreto está en el corte a cuchillo del pescado en lonchas muy finas. El ticket medio es de 40 dólares. También gestionan una panadería en Hudson Yards y otra tienda en Brooklyn.
Bagel de salmón de Russ & Daughters
Chelsea Market es uno de los mercados gastronómicos más famosos de Nueva York, en el barrio de Meatpacking District, en Manhattan. Ubicado en la antigua fábrica de galletas Nabisco, donde se crearon las famosas Oreo, hoy es propiedad de Google y en algunas plantas del edificio se encuentran oficinas de de YouTube. Ofrece más de 40 locales, restaurantes, tiendas de comida fresca y productos artesanales. Conviene probar el roll de bogavante de Maine (28 dólares) en The Lobster Place y las creaciones mexicanas de Los Tacos No. 1 (6 euros unidad) aunque también hay sushi, noodles, pizzas e incluso un puesto de pasteis de nata portugueses. A dos minutos del mercado se recomienda pasear por el Pier 57 con más puestos de comida y una terraza (gratuita) con estupendas vistas.
Interior de Chelsea Market en Manhattan
Queens es el distrito donde el mundo entero se concentra en pocas calles y en Jackson Heights uno se sumerge en un auténtico viaje gastronómico en el que conviven sabores, aromas y tradiciones. Comenzamos el recorrido en Arepa Lady, donde María Piedad Cano, una inmigrante colombiana perfeccionó su receta tras comenzar a venderlas en la calle en un carrito. Las arepas, grandes pasteles de maíz dorados con un toque de azúcar, se rellenan con mozzarella, pollo, chorizo o ternera (los precios oscilan entre los 12 y los 15 dólares). La siguiente parada será Fuska House, un foodtruck de comida de Bangladesh, reconocido por The New York Times, donde pueden degustarse las fuskas (similares al panipuri), unas esferas de pan frito crujiente rellenas de puré de patata, garbanzos especiados y agua de tamarindo picante (7 dólares la ración). En el carrito de Mom's Momo preparan los clásicos dumplings típicos del Tíbet y Nepal (8 piezas por 7 dólares).
Arepa Lady, en Jackson Heights
Fuska House, en Jackson Heights en Queens
Los amantes de series como Gossip Girl querrán pasar horas y horas en la Grand Central Terminal. El emblemático Vanderbilt Hall, antigua sala de espera, se ha transformado en la Grand Brasserie, un punto de encuentro para los neoyorquinos con un toque parisino. Cuenta con dos impresionantes barras y salas, y ofrece un menú repleto de clásicos franceses como ostras, mejillones y patatas fritas, sopa de cebolla, ensaladas o bisque de langosta. El precio medio de una cena a la carta es de 80 dólares. No olviden pasar por la famosa galería de los susurros de la estación donde los arcos de doble parábola permiten que dos personas puedan mantener una conversación de columna a columna sin tener que elevar la voz.
Grand Brasserie en Grand Central Terminal
Grand Brasserie en Grand Central Terminal
Lejos de miradas indiscretas, en el interior del hotel Moxy East Village, se esconde el imponente restaurante Cathédrale. Su decoración se inspira en la legendaria Iglesia del Rock and Roll en Second Avenue donde el promotor Bill Graham organizó conciertos de Jimi Hendrix, los Allman Brothers, los Grateful Dead y otros artistas. Sobresale una cúpula cubierta por una enorme escultura de malla metálica, bautizada como Fillmore, y creada por Edoardo Tresoldi. En su carta, firmada por el chef Jason Hall, destacan platos como los rigatoni de langosta o los fetuccini con trufa nega, salmón de las Islas Feroe con verduras de primavera y un chuletón de 624 gramos con puerros asados. El ticket medio alcanza los 120 dólares. Como curiosidad, Millie Bobby Brown celebró su 20 cumpleaños en este restaurante.
Cathédrale, en el hotel Moxy East Village
Great Jones Distilling Co. es la primera destilería de whisky en Manhattan que abrió tras la implantación de la Ley Seca en 1920. Ubicada en un antiguo edificio en NoHo encarna el glamour del viejo Nueva York y sobresale un alambique de cobre de 1.900 litros que lleva el nombre de la metalúrgica de Kentucky. Se organizan tours y catas desde unos 35 dólares.
Great Jones Distilling Co.
¿Existe mejor plan que cenar mientras navegas por el río Hudson contemplando la Estatua de la Libertad y pasando bajo el puente de Brooklyn? El Bateaux Celestial de City Experiences es el único barco de Manhattan totalmente acristalado, de inspiración europea, que ofrece vistas incomparables del icónico horizonte de la ciudad. En su carta sobresales los gnocchi de patata con ragú de tomate, la pechuga de pollo a la mostaza y la tarta de queso al estilo vasco. Los cruceros parten de Chelsea Piers y la experiencia del viaje de tres horas con cena y música en directo cuesta unos 150 dólares por persona.
Bateaux Celestial
Ayza Wine & Chocolate Bar es el paraíso para los amantes del vino y el dulce. Ubicado cerca del Empire State Building y de las galerías Macy’s, ofrece más de cien referencias de vino y champán con catas guiadas a partir de 25 euros. Los que prefieran elegir algo novedoso de su carta deben probar el martini de chocolate.
Ayza Wine & Chocolate Bar
Guía práctica
- Una de las maneras más cómodas de viajar a Nueva York desde España es LEVEL, la aerolínea de largo radio de IAG basada en Barcelona. Creada en 2017, se pueden encontrar billetes ida y vuelta a precios muy económicos.
- INNSiDE New York NoMad, en pleno corazón de Manhattan, es un hotel de cuatro estrellas con buena relación calidad-precio.
- Moverse por la ciudad es sencillo gracias al metro, con la tarjeta OMNY cada viaje cuesta 2,90 dólares, y el límite semanal se activa tras gastar 34 dólares.
- New York City PASS incluye varias atracciones principales a precio reducido como el Empire State, Rockefeller Center, la Estatua de la Libertad o el Museo de Historia Natural.