Barco de HX Expeditions en Groenlandia

Barco de HX Expeditions en GroenlandiaHX Hurtigruten

Crucero a Groenlandia: qué navieras los realizan, qué incluyen y dónde hacen escala

Groenlandia está en el centro del debate internacional, un destino donde varias navieras hacen escala en sus rutas árticas y combinan puertos inuit con fiordos de icebergs, caminatas y navegación en zodiac

De ser una escala más en los cruceros que realizan itinerarios por las frías aguas del norte, Groenlandia ahora es un destino que está en boca de todos, y la mejor forma de conocerlo es a través de un crucero. Principalmente este gélido lugar estaba en las rutas de los cruceros de expedición pura, como los de HX (Hurtigruten Expeditions), especialista en todo lo que sea viajar cerca del Ártico.

Un crucero a Groenlandia es sinónimo de aventura en uno de los lugares más indómitos del planeta

Un crucero a Groenlandia es sinónimo de aventura en uno de los lugares más indómitos del planeta. Aquí no se busca ver ciudades, sino entrar en una experiencia de naturaleza en estado puro, con escalas en pequeños asentamientos y un ritmo marcado por el clima y el hielo. Por eso estos itinerarios se venden como expediciones: se adaptan, cambian y se improvisan si el Ártico decide que hoy no toca.

Navegar entre icebergs

Excursión en zodiac

Excursión en zodiacGetty Images/GUENTER GUNI

Groenlandia se colocó como imprescindible cuando empezó la fiebre por los cruceros de expedición. La citada naviera noruega HX (Hurtigruten Expeditions) y otras compañías visitan la gran isla, sobre todo en los meses de verano, con diferentes fórmulas. HX (Hurtigruten Expeditions) presenta el destino como un viaje de costa a costa por la Groenlandia más salvaje, con desembarcos en comunidades pequeñas y navegación entre icebergs, además de actividades que encajan con la idea de aventura suave: kayak, observación de fauna y caminatas guiadas. Ponant, por su parte, juega la carta de la expedición premium y firma rutas con nombres que ya suenan a película, como las travesías por la bahía de Disko, donde mezcla cultura inuit y actividades de expedición (desde senderismo a polar plunge, según itinerario y barco).

Gigantesco iceberg en Groenlandia

Gigantesco iceberg en GroenlandiaGetty Images

El fenómeno no se queda ahí. Viking Expeditions incluye Groenlandia dentro de grandes itinerarios árticos y, en rutas como las vinculadas al Paso del Noroeste, coloca escalas polares como Ilulissat y Uummannaq, dos nombres que bastan para convencer a cualquiera que sueñe con el norte. Seabourn también ha entrado con fuerza en este destino gracias a sus barcos de expedición, con itinerarios que conectan Islandia y el sur de Groenlandia, sumando fiordos, pueblos y navegación por pasos míticos.

La capital

Vista aérea de dos ballenas jorobadas en Groenlandia

Vista aérea de dos ballenas jorobadas en GroenlandiaGetty Images

Lo interesante es que, aunque cada naviera «firma» su propio relato, muchas escalas se repiten porque son el corazón del destino. La capital, Nuuk, suele funcionar como puerta de entrada en varios itinerarios. No es una gran ciudad, y precisamente ahí está su encanto: una capital ártica donde la vida cotidiana convive con el paisaje, y donde se entiende que Groenlandia no es solo hielo, también cultura, arte y una identidad propia. Es la escala perfecta para tomar contacto con la isla antes de que el crucero se interne en la Groenlandia más fotogénica.

La ciudad de Ilulissat rodeada de paisajes cubiertos de nieve

La ciudad de Ilulissat rodeada de paisajes cubiertos de nieveGetty Images

La gran protagonista del viaje, sin embargo, suele ser Ilulissat, en la costa oeste, el nombre que aparece una y otra vez en catálogos y conversaciones de viajeros. No tanto por el pueblo en sí como por lo que lo rodea: el reino de los icebergs. Es el tipo de sitio donde el paisaje parece diseñado para una postal: bloques gigantes de hielo a la deriva, luces de medianoche y la sensación de estar viendo algo que no se parece a nada. HX lo incluye en sus rutas de bahía de Disko como uno de los grandes momentos del itinerario, y no es casualidad: es la postal perfecta de Groenlandia.

Manda el clima

Crucero en el puerto de Qaqortoq

Crucero en el puerto de QaqortoqGetty Images/Ken Wiedemann

Otras escalas funcionan como la Groenlandia íntima. Sisimiut suele aparecer como una parada amable, con casas de colores, ambiente de puerto y excursiones a pie muy agradecidas. En el sur, Qaqortoq es una de las escalas más frecuentes para barcos que suben desde Islandia, y se presta a un tipo de día distinto: menos épica del hielo y más sensación de territorio habitado, con un paisaje que en verano sorprende por tonos verdes y luz suave. En algunos itinerarios de Seabourn, por ejemplo, Qaqortoq se combina con otras paradas del sur como Hvalsey o Qassiarsuk, y con programación dependiente del tiempo, una frase que en el Ártico significa exactamente lo que dice.

Aventura en kayak por las aguas de Groenlandia

Aventura en kayak por las aguas de GroenlandiaHX Hurtigruten

También hay nombres que suenan a fin del mundo y que elevan el viaje a otra dimensión, como Uummannaq, con sus montañas dramáticas y su estética de Groenlandia profunda. Viking lo coloca como escala destacada en algunas de sus rutas, con la promesa de caminatas costeras y miradores que parecen hechos para entender la escala real del Ártico. Y si el viaje se plantea como expedición pura, no es raro que aparezcan lugares pequeños como fiordos, bahías o asentamientos mínimos, donde el desembarco en zodiac forma parte del guion.

Fauna y actividades únicas

Porque un crucero a Groenlandia no se vive solo desde el barco. La gracia está en lo que ocurre al bajar: navegar en pequeñas embarcaciones entre hielo, caminar por rutas sencillas o acercarse a comunidades de la cultura inuit. Muchas navieras subrayan además una actividad que aquí tiene un valor casi simbólico: el kayak, nacido en Groenlandia (el qajaq), y que en un crucero de expedición se convierte en la forma más elegante de mirar el paisaje desde el agua, sin ruido y con la sensación de estar dentro de la postal.

Un hombre inuit descansa en su trineo

Un hombre inuit descansa en su trineoGetty Images/Mikael Svensson

A eso se suma el ingrediente que todo viajero quiere: la fauna. El Ártico es caprichoso, pero una parte del atractivo está en la posibilidad de ver ballenas, focas y aves en un entorno que parece de otro planeta. Y aquí la experiencia suele estar guiada por expertos a bordo: no es el típico crucero donde solo importa el buffet, sino un viaje donde las charlas científicas y zoológicas, los desembarcos y el ritmo de navegación buscan que el pasajero entienda lo que está viendo. HX (Hurtigruten Expeditions) lo plantea así: barcos ágiles para explorar la costa, avistar animales y desembarcar en lugares remotos antes de volver al confort del barco.

Se puede concluir que en estos viajes Groenlandia se disfruta por capas. Primero llega el impacto visual del hielo; luego la belleza silenciosa de las escalas pequeñas, y al final, una sensación muy rara de haber estado en un sitio único, ajeno al resto del planeta. Pero seguro que quienes han llegado hasta allí en un crucero no se olvidan de sus icebergs, sus fiordos, los inuit y su espíritu indómito.

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