Los autores sugieren que estos niños recuperarán las habilidades sociales sin mayores consecuencias
Los niños nacidos en la pandemia hablan y saludan menos pero gatean más
Así lo muestra un estudio elaborado por dos universidades irlandesas publicado en la prestigiosa revista científica Archives of Disease in Childhood
El confinamiento que todo el mundo tuvo que pasar en los primeros meses de 2020 ha dejado huella. Más problemas de ansiedad, depresiones, más adicción a las pantallas. También cosas buena: hubo tiempo (de calidad) para pasarlo en familia, para retomar viejas amistades (aunque fuese por videollamada) y para fomentar viejos hábitos saludables (un poco de deporte o un rato de lectura) o adquirir algunos nuevos.
Esto en el caso de los adultos o los niños, pero ¿qué pasó con los recién nacidos? Los bebés que no tenían recuerdos anteriores a cuando no se podía salir de casa o de cuando no era obligatorio llevar mascarilla. Un nuevo estudio publicado en la revista Archives of Disease in Childhood, elaborado por investigadores irlandeses, se propuso indagar en esta cuestión.
A un total de 309 bebés nacidos al inicio de la pandemia, al cumplir los 12 meses, se les ha tomado de referencia para estudiar el impacto de las restricciones impuestas por la covid, a través de 10 hitos de su desarrollo: gateo, caminar apoyado en muebles, ponerse de pie solo, coger objetos con el pulgar y el índice, apilar ladrillos, comer con las manos, reconocer su nombre, expresar una palabra definida y significativa, señalar objetos y decir adiós con la mano.
Al comparar lo observado en estos bebés nacidos en la era de la pandemia con los venidos al mundo entre 2008 y 2011, los autores del estudio encontraron que un número ligeramente menor de bebés había alcanzando algunos de estos hitos, concretamente los referentes a comunicación social.
Menos bebés nacidos en 2020 expresaban una palabra definida y con significado al cumplir un año (77 % frente al 89 %), un un 9 % menos de ellos señalaban objetos y un 88 % decía adiós con la mano, frente a un 94,5 % de los bebés prepandemia.
No obstante, también pudieron comprobar que un número mayor de niños podían gatear, un 97,5 %, mientras que antes esta cifra se encontraba en el 91 %. La hipótesis de los investigadores que explicaría este dato es que los niños habrían pasado más tiempo en el suelo de casa que fuera del hogar o en la sillita.
Otra de sus explicaciones es que las medidas restrictivas sociales derivadas de la pandemia, el aislamiento y las mascarillas, son la causa de que al no ver la boca de las personas cuando les hablan, ha disminuido el número de palabras que escuchan. Y, como han salido menos a la calle durante sus primeros meses de vida, tuvieron reducidas oportunidades de encontrar nuevos objetos que les interesasen y por eso señalaban menos. Tuvieron también menos contactos sociales, por lo que tampoco tenían que decir adiós con la mano.
Los expertos señalan que es esperable que esta disminución de sus habilidades sociales se recupere sin consecuencias con la vuelta a la vida normal, pero sugieren vigilar el desarrollo de estos niños hasta la edad escolar para asegurarse de que no haya efectos en el largo plazo.