Madre e hija
Falta de empatía y crítica constante: síntomas del síndrome de la progenitora tóxica
El síndrome de la progenitora tóxica aparece en mayor medida en mujeres que han sido madres por convención social, forzadas por la presión de que era lo que se esperaba de ellas, y no por quererlo realmente
No es una patología reconocida, ni médica ni psicológica, pero el concepto es más común de lo que parece. El síndrome del progenitor tóxico es el nombre que reciben aquellos padres con un comportamiento destructivo o abusivo hacia sus hijos, con su consiguiente mella en su desarrollo emocional. Dentro de este síndrome se incluye desde el abuso emocional, verbal o físico, negligencia, manipulación y demás actitudes negativas hacia los menores, que resultan perjudiciales para ellos.
Aunque también se da en hombres, el síndrome de la progenitora tóxica aparece en mayor medida en mujeres que han sido madres por convención social, forzadas por la presión de que era lo que se esperaba de ellas, y no por quererlo realmente. Por otro lado, en los niños, puede provocar sentimientos de abandono o desatención, pero también una poca valoración e inseguridad. La peor parte se la lleva la autoestima del niño, que no se siente suficientemente importante para su madre.
Tiene consecuencias tanto para el progenitor que lo sufre, como para el hijo. El adulto, que no asume su rol como padre, puede mostrar comportamientos como irritabilidad o malestar. Su hijo se convierte en un rival de su felicidad, un obstáculo o una molestia. Para él, esto se traduce en un sentimiento de culpa por el hecho de haber nacido y por no sentirse deseado, así como la responsabilidad de haber generado esa infelicidad en sus propios padres.
A medio y largo plazo, además de estas emociones, en el menor el síndrome de la progenitora tóxica puede conllevar una serie de consecuencias que van desde los trastornos de conducta o el de la relación social desinhibida, hasta la baja autoestima, apego inseguro y miedo patológico al abandono.
¿Cómo es el padre o la madre tóxico? Una personalidad narcisista que pone a sí mismo por delante de los hijos es una de las características principales. Este síndrome puede llevar a actuar en dos extremos que en ningún punto medio se encuentran: un padre sobreprotector hasta la extenuación o el que no brinda ningún tipo de apoyo. Ambos con resultados destructivos en lo que al niño se refiere.