La reliquia del Lignum Crucis que se venera en Ambite
La reliquia de la Cruz de Jesús, casi desconocida en España, que está a menos de una hora de Madrid
Este fragmento del Lignum Crucis se venera en un pueblo de 700 habitantes de la Comunidad de Madrid que pertenece a la diócesis de Alcalá de Henares, y es ideal para visitarlo en familia durante Semana Santa
Cuando se habla de las reliquias de la Pasión en España, son varias las que destacan por su enorme popularidad, trazabilidad histórica y devoción: el Santo Cáliz de Valencia, el Sudario de Oviedo, el Lignum Crucis de Santo Toribio de Liébana, la Vera Cruz de Caravaca, la Santa Espina, de El Escorial...
Sin embargo, en un pequeño pueblo de la Comunidad de Madrid, a menos de una hora en coche de la capital y en territorio de la diócesis de Alcalá de Henares, hay una reliquia perfectamente acreditada de la que se tiene por la verdadera cruz en la que murió Jesús, aquel primer Viernes Santo que cambiaría la historia.
Se trata del Lignum Crucis que se venera en Ambite, un municipio de poco más de 700 habitantes ubicado a orillas del río Tajuña, casi en la frontera con la provincia de Guadalajara, que constituye una escapada devocional perfecta para hacer en familia en los días de Semana Santa.
Una promesa de la época cruzada
Pero, ¿cómo llegó un trozo de la cruz de Jesús hasta ese pequeño pueblo, que ni siquiera tiene en la actualidad párroco propio? La historia se remonta varios siglos atrás, en el contexto de las cruzadas para liberar los Santos Lugares de la usurpación de los sarracenos.
Tal y como ha explicado en el espacio diocesano de la COPE el sacerdote Rafael Gálvez, administrador parroquial de la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, en Ambite, la reliquia llegó gracias a «un monje, dicen que era caballero, seguramente sería de los templarios, que tuvo un percance justamente en el precipicio del monte de Ambite. Se frena el caballo y dice: ‘¡Válgame la cruz en Ambite!’. Entonces promete viajar a Tierra Santa, traer una reliquia de la Santa Cruz y dejarla en el pueblo».
De hecho, en el monte donde ocurrió aquel hecho se puso una cruz de madera que con el paso de los de los años se deterioró y terminó sustituyéndose por otra de piedra, que sigue en pie aún hoy. Una cruz a modo de hito que se ha convertido en lugar de peregrinación para muchos vecinos de la zona, que incluso recorren descalzos tan empinada ascensión como forma de ofrecimiento a Dios.
Varias bulas papales como certificado
Más allá de esa historia, la reliquia como tal se custodia en la iglesia parroquial, y se venera de forma solemne «en las fiestas patronales cada 3 de mayo, el fin de semana, y el domingo más cercano al 14 de septiembre (Solemnidad de la Santa Cruz), que se celebra la Misa y la procesión; y luego una vez al mes, que va variando según si hay catequesis u otros eventos en la parroquia, también se expone después de la Misa hasta el mediodía», explica el sacerdote.
Para los fieles del pueblo, y buena parte de los diocesanos complutenses, tener una reliquia de la Vera Cruz «es un motivo de alegría, de gozo, y también de responsabilidad porque el Señor nos invita a participar de su cruz», comparte el padre Gálvez.
Y añade que a él mismo, como a tantos de sus feligreses, poder venerar un fragmento de la cruz que encontró santa Elena en Jerusalén, y que se tienen por los auténticos maderos de los que pendió Cristo, «me da mucho ánimo en los problemas, en las dificultades, en los momentos que te tienes que agarrar a la cruz de Cristo».
Además de la veneración durante la Semana Santa, Ambite acogerá este próximo mes de mayo una exposición en la parroquia, que incluirá fotografías antiguas, documentos históricos e incluso las bulas papales que corroboran que esa reliquia se trata de un Lignum Crucis verídico.