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Una baja autoestima o miedo a hablar en público se asocian a las personas tímidasPexels

Los 15 consejos que dan los pediatras para mejorar la autoestima infantil

La imagen que un niño crea sobre sí mismo se teje con cada experiencia en la convivencia diaria y acaba condicionando cómo se siente, actúa y se vincula con quienes le rodean

La autoestima engloba tanto la descripción que un menor hace de sí —su autoconcepto— como el juicio de valor que asigna a esa descripción. Ambos aspectos están tan entrelazados, en la práctica hablamos de un solo constructo.

Este conjunto organizado de percepciones, creencias y emociones se va construyendo a lo largo de la vida, con un perfil inicialmente global que con la edad se vuelve cada vez más complejo y matizado.

Durante los primeros años, los niños interpretan las reacciones de su entorno como un espejo, de él obtienen señales sobre lo que hacen bien, lo que se espera de ellos y cuánto se les valora. Con el tiempo, la perspectiva se amplía —se cruzan los mensajes de la familia, la escuela, las amistades y, más tarde, las redes sociales— y la autoestima deja de ser un bloque homogéneo para distribuirse en distintos ámbitos: académico, físico, social, deportivo y creativo.

Según un estudio realizado por la Sociedad Española de Psiquiatría infantil, estas son las mejores medidas para favorecer la autoestima de los niños dirigidas al contexto familiar.

Los 15 consejos

Acepte al niño tal como es, con sus cualidades y sus defectos, conozca lo que hace bien, tenga a mano una lista de sus cualidades y no dude en recordárselas, en especial en presencia de más gente.Ofrezca al niño pensamientos positivos, ya sea de palabra, con gestos o emocionalmente «lo has hecho bien».Dedique tiempo al niño, sólo para él, una atención exclusiva, sin dar lecciones ni corregir sus actos, hablando con él de manera positiva.Reconozca su esfuerzo, aunque él no lo haga o lo rechace.Reconozca también sus gustos e intereses.Reconozca su capacidad para pensar y proponer soluciones a los problemas, procurando no intervenir en el razonamiento y evitando solucionarle sus propios problemas.Cuente con él para las tareas diarias.También en el medio escolar la aceptación incondicional es uno de los pilares básicos.La comparación con otros que hacen las cosas mejor (como los hermanos) o el sarcasmo o la broma gratuita no ayudan más que a reducir la autoestima: evítelo.No deje de ser realista, hay actos que son para felicitar y otros para corregir.Procure enseñar y educar a los niños en el respeto por los demás, fomente la cooperación y la colaboración más que la competición.Si tiene que emitir un juicio de valor hágalo por lo que hace el niño, por sus actos.Insista en el cariño como elemento fundamental: sentirse querido, abrazado y protegido es el mejor premio para cualquier ser humano.No sólo tenga para él comentarios positivos: enséñele a que él lo haga para sí, que sea frecuente oírle decir que lo ha conseguido o que cada día lo hace mejor.No olvide llenarse de fuerzas, alimente su propia autoestima.