Abuelos desayunan con sus nietas
Un verano con los abuelos: los beneficios de poder contar con las manos más sabias
Su presencia es garante de apoyo, cariño y cuidado en una época en la que muchos padres deben conciliar sus trabajos con el tiempo libre de los más pequeños
Cuando el calendario escolar se detiene y las vacaciones estivales comienzan, muchos son los padres que recurren a una figura imprescindible, la de los abuelos; un refugio afectivo donde los más pequeños encuentran atención constante y amor incondicional. Durante el verano, su papel se vuelve aún más esencial, si cabe, sosteniendo a muchas familias y liberando a los padres de una preocupación añadida en lo que parece ser un salvavidas perfecto.
Este tiempo compartido es mutuamente beneficioso para ambas generaciones: los niños aprenden valores, historias y costumbres que solo los abuelos saben transmitir; ellos, en consecuencia, ven incrementada su esperanza de vida.
Así lo demuestran múltiples estudios, como por ejemplo, el publicado en la plataforma de datos Science Direct en 2017, donde se concluyó que las personas que se hacen cargo de sus nietos durante un periodo tienen un sistema nervioso más activo y reducen la posibilidad de atravesar estados como depresión o demencia.
¿Qué se llevan los pequeños?
Estos son las aptitudes que adquieren los niños que conviven con sus abuelos, según la publicación sobre crianza de menores Bebés y Más:
Transmisión de un legado intergeneracional en forma de valores y anécdotas, siendo un puente entre pasado y futuro. Conocimientos, correcciones y aprendizajes de todo tipo desde una visión contrastada.Atención plena y tiempo de calidad con rutinas más tranquilas.Desarrollo emocional y contribución al bienestar de los niños de manera efusiva y desinteresada.Gran sentido de pertenencia a la familia e importancia en su inculcación.
El otro lado de la balanza
Si bien es cierto que, aunque lo hacen de corazón, cuidar de los nietos también puede implicar una sobrecarga física y emocional para ellos. De ahí que deba hablarse con claridad desde el comienzo, estableciendo límites para evitar posibles malentendidos y así disfrutar encontrando un equilibrio desde el respeto y el amor, tal y como explica la comunidad 'Criar con Sentido Común', que cuenta con personalidades como el enfermero de pediatría Armando Bastida.
Nunca debe hacerse por imposición, sino al revés, siempre por elección de los más mayores que son quienes se van a ver, o no, capaces de asumir esta tarea, como señala el locutor de radio COPE, Ángel López.
En este sentido, y teniendo en cuenta lo anterior, los veranos con los abuelos pueden convertirse, sin duda alguna, en uno de los mejores recuerdos de la infancia.