Caminar descalzo amoldándose a la superficie de la Tierra es una actividad que está de moda y se conoce como 'grounding'
Familia y naturaleza
¿Es bueno que tu hijo pequeño ande con los pies descalzos?
Aunque puede haber ciertos riesgos, varios profesionales de la salud hacen hincapié en los beneficios que tiene el hecho de que los niños pisen el suelo sin calzado
tradicionalmente se ha asociado el riesgo de resfriados con el hecho de andar descalzo —y no entra por los pies—, los expertos recomiendan que, siempre que el entorno lo permita, los más pequeños caminen sin calzado. En este sentido, el verano y las épocas de buen tiempo pueden ser los momentos perfectos para prestarse a ello.
Y es que, esta simple actividad favorece el desarrollo sensorial, motor y cognitivo, sin perjudicar la salud de las personas, tal y como aseguran la clínica FASA (Foot and Ankle Surgical Associates) o portales de reconocimiento global como Verywellhealth.
No obstante, es cierto que esta práctica puede entrañar ciertos peligros, según afirma la clínica española líder en el estudio de la pisada, Podoactiva.
Supervisión y entorno seguro
«Andar descalzo puede exponer al niño a cortes, golpes, quemaduras, hongos o infecciones, sobre todo en superficies inseguras como vestuarios, suelos públicos o áreas con objetos punzantes» explica Podoactiva en sus diferentes perfiles.
A lo que añade que «andar descalzo en casa, césped mantenido o playa es ideal, pero en entornos urbanos o de riesgo, lo más prudente es mantener los zapatos o utilizar calzado minimalista apropiado».
Por su parte, se debe de prestar especial atención a menores con ciertas condiciones especiales –como diabetes, fascitis plantar, pies muy planos o problemas estructurales– quienes deberían ir poco a poco y con más cuidado, concluye esta empresa aragonesa.
6 beneficios que desconoces
Desde la página web Quirón Salud informan que, el hecho de caminar sin zapatillas tiene una serie de ventajas para los peques a nivel físico y mental, entre las que destacan:
Articulaciones más fuertes. Que los bebés anden sin calzado les ayuda a trabajar el equilibrio, y, como resultado, mejoran la musculatura y las articulaciones. Todo ello, además, favorece su agilidad.Pies sanos. El arco plantar se desarrolla mejor con los pies descalzos. De esta manera se previenen malformaciones como pies planos.Mejora circulatoria de la sangre. El pie puede sufrir cierta presión con el calcetín o el zapato, lo que puede afectar al flujo sanguíneo. Por eso, si lo dejamos libre, influirá positivamente en la circulación.Multitud de estímulos cerebrales. Los niños descalzos pueden obtener gran cantidad de estímulos a través de las terminaciones nerviosas de los pies. Esto tiene un impacto muy positivo en el cerebro y en el desarrollo intelectual.Mayor aprendizaje. «La planta del pie, al recibir toda esta información sobre las diferentes texturas y temperaturas, favorece el aprendizaje de los niños y los hace más conscientes de su cuerpo», detalla el equipo de enfermería.Sensación de libertad y conexión con la naturaleza. Tu hijo se sentirá más feliz por el contacto con la arena o el césped, entre otras superficies naturales.
Por otra parte, algunas teorías sugieren que el contacto con la Tierra permite absorber electrones beneficiosos –lo que se conoce popularmente como 'earthing' o 'grounding'–, con efectos antioxidantes, antiinflamatorios, mejores ciclos de sueño e inmunidad.
Con todo, muchas son las voces expertas y los informes que advierten acerca de la falta de respaldo científico sobre estos últimos postulados.