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Un mujer embarazada

Un mujer embarazadaGuetty Images/ Natalia Deriabina

En España ya hay más madres primerizas a los 40 años, que a los 25

Un análisis de los últimos datos del INE revela que cuatro de cada diez madres superan los 35 años, la edad que los expertos marcan como límite de la fertilidad femenina

El invierno demográfico que padece España no tiene que ver sólo con que nazcan menos niños, sino también con que cada vez nacen más tarde. En concreto, en la edad que los expertos marcan como punto de inflexión límite en la fertilidad de las mujeres.

Las últimas estadísticas del Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre los nacimientos en España (con datos de 2024) evidencian que en nuestro país sólo nacieron 318.005 niños en todo el año pasado. Este registro supone la peor cifra desde que se inició la serie histórica del INE en 1941 e implica una caída de más de un 25% en los últimos diez años.

En paralelo –tanto causa como consecuencia–, el INE detecta el aumento de la edad media en que las mujeres tienen hijos. Como alerta el equipo de Instituto Bernabéu (entidad especializada en tratamientos de fertilidad, aunque también de fecundación artificial), el 39,7% de los nacimientos registrados son de madres que superan los 35 años. Justo la edad marcada por los expertos como el límite de la fertilidad, ya que a partir de ese momento las posibilidades de concebir disminuyen significativamente para la mujer.

Mayor riesgo para la madre y el bebé

«El retraso de la maternidad es uno de los principales desencadenantes de la caída de la natalidad debido a que la edad es uno de los principales obstáculos para lograr el embarazo. Con 30 años, la mujer tiene la mitad de probabilidad de ser madre que a los 20-24 años. Y después de los 35 años disminuye considerablemente», explica la doctora Andrea Bernabéu, codirectora médica de Instituto.

Y añade que «este retraso conlleva, no únicamente una dificultad en la consecución de la gestación y aumento del riesgo de aborto, sino también embarazos de mayor riesgo tanto para la madre como para el bebé».

Las españolas, más mayores y con menos hijos

Analizando por edades, ya se producen más partos de madres de 40 años o más (el 10,4% del total), que de mujeres menores de 25 años (un 9,8%).

Asimismo, el número de nacimientos de madres de 40 o más años ha crecido en los 10 últimos años, y ha pasado de representar el 7,2% del total de nacimientos en 2014 al porcentaje actual, que se eleva hasta el 10,4%.

Además, mientras que en 1980 las españolas tenían su primer hijo a los 25,6 años, hoy ese primer bebé nace de una mujer que tiene un promedio de 32,6 años. Y aún mayores, hasta los 33,2 años, en el caso de las madres españolas, si se saca de la ecuación a la población extranjera.

De hecho, también la fecundidad presenta diferencias muy significativas entre las mujeres españolas y extranjeras: mientras que las nacidas en España tienen una media de 1,07 hijos, entre las extranjeras la cifra asciende a 1,27. En todo caso, muy lejos del 2,1 que garantiza el relevo intergeneracional mínimo.

Causa de más tratamientos artificiales

«Retrasar la edad del primer hijo, supone en muchas ocasiones, una mayor dificultad en conseguir el embarazo del siguiente hijo; es lo que denominamos infertilidad secundaria, es decir, la dificultad de gestar de forma natural tras el nacimiento del primer hijo», explica Andrea Bernabéu. Algo que, en muchas ocasiones, «determina recurrir a un tratamiento de reproducción asistida cuando previamente se había conseguido el embarazo de forma natural», apunta.

Una práctica no exenta de riesgos para la madre y para los hijos, además de entrañar un conflicto ético severo e, incluso, la «creación» de embriones que después no son implantados, abocando a esos seres humanos a un futuro más que incierto.

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