Una de las alumnas del centro, leyendo un libro del programa
«Silencio, se lee»: el programa de un colegio de Sevilla que suma 50.000 libros leídos en seis años
El programa que han puesto en marcha desde el Highlands School de la ciudad hispalense cuenta con el respaldo de las familias y hace que los menores lean un promedio de diez títulos cada año
Los últimos informes PISA y PIRLS muestran una caída alarmante en la comprensión lectora en España, que, sumada a la crisis de salud mental en adolescentes, ha convertido a «Silencio, se lee» en una rara avis del sector educativo.
Se trata de una iniciativa pionera del colegio Highlands School Sevilla, que ha logrado lo que parecía imposible en la era de la distracción: que más de 1.100 niños y jóvenes elijan el papel frente a la pantalla.
Cada día, a la misma hora, una melodía rompe la rutina escolar para dar paso a 15 minutos de inmersión analógica. No hay tablets, no hay dispositivos digitales y se suspende toda explicación docente. Los alumnos, desde Infantil a Secundaria, pasando por sus profesores, se detienen para disfrutar de una lectura lúdica que eligen libremente en español, inglés o francés.
El antídoto contra el «scroll» infinito
«Entrenamos la atención profunda para combatir la fragmentación cerebral que genera el mundo digital», explica Yvonne Gonzales, responsable del Departamento de Orientación del centro.
«Mientras las redes sociales bombardean a los jóvenes con impactos de pocos segundos, nosotros protegemos un espacio donde el cerebro puede bajar sus niveles de cortisol y entrar en un estado de calma cognitiva. Es neuroeducación pura: leer por placer no es solo cultura, es una herramienta de salud mental».
«Entrenamos la atención profunda para combatir la fragmentación cerebral que genera el mundo digital», explica Yvonne Gonzales, responsable del Departamento de Orientación del centro
Esta «gimnasia para la atención» arroja cifras de impacto. El programa ha sumado ya más de 50.000 libros devorados por los alumnos desde su lanzamiento.
Con una media de 10 libros anuales por estudiante, los alumnos de este centro escolar de Sevilla, regido por el Regnum Christi, superan con creces la media de lectura por ocio en España, que el Barómetro de Lectura sitúa en torno a 7 libros al año.
Un cambio de paradigma
El proyecto, que es conocido y respaldado por las familias del centro, responde de forma práctica al giro educativo de la LOMLOE, que exige integrar la lectura de forma transversal en todas las asignaturas.
En este caso, este hábito se vive de forma trilingüe: se calcula que un 30% de las lecturas se realizan en inglés o francés, lo que permite a los alumnos ganar fluidez y vocabulario en otros idiomas sin el estrés de una evaluación tradicional.
Como explican los promotores de este programa, mejorar la comprensión lectora no depende únicamente de cambios curriculares, sino también de la capacidad de incorporar hábitos estables en la rutina escolar. Así, esta iniciativa transforma el colegio en un ecosistema donde el libro en formato físico sigue siendo el rey.
En un momento en el que los indicadores educativos reflejan una pérdida de atención y de rendimiento, este tipo de propuestas apunta directamente a la importancia de reforzar los hábitos de lectura y la capacidad de concentración como bases del aprendizaje y del desarrollo del alumnado a medio y largo plazo.