Limpiarle la barbilla a tu hijo podría resultar más perjudicial de lo que parece
Familia
La razón por la que no deberías limpiar a tu bebé durante las comidas
Expertos señalan que la exploración sensorial temprana favorece una mejor aceptación alimentaria con el paso del tiempo
Cuando los niños están todavía en sus etapas de bebés, lo más normal es que, a la hora de comer, los utensilios más utilizados sean la cuchara y la servilleta, debido al más que probable caso de que se manche. Sin embargo, por mucho que limpiarle la barbilla a tu hijo parezca una acción necesaria, esta podría resultar más perjudicial de lo que parece.
Así lo ha explicado la pediatra Fer Carmona, que ha incidido en la idea de que los bebés no solo comen para nutrirse, sino para descubrir. Porque en estas etapas, los niños buscan aprender de todo: sabores nuevos, olores distintos, colores y texturas. De este modo, la especialista hace hincapié en que la mejor opción es dejar a los bebés experimentar.
De este modo, los bebés podrán interactuar libremente con su entorno y de forma segura, probando todo tipo de alimentos y explorándolos tanto con las manos como con la boca. En este sentido, lo más importante es que no haya interrupciones, por lo que estar constantemente limpiándolos podría ser perjudicial para el desarrollo.
Beneficios principales
Fer Carmona explica que existen cuatro beneficios principales si se pospone la limpieza del bebé a la hora de comer: aumentar su curiosidad por los alimentos, reforzar la confianza al comer, favorecer la autonomía e independencia y, por último, contribuir a una relación positiva con la comida.
Además, esta idea está respaldada por diversos estudios científicos, que indican que los bebés expuestos desde pequeños a diferentes texturas muestran menos rechazo a nuevos alimentos más adelante. En este sentido, los resultados señalan que la exploración sensorial temprana favorece una mejor aceptación alimentaria con el paso del tiempo
Los bebés deben tener su espacio, y entrar permanentemente en él realizando movimientos bruscos les puede generar estrés e incomodidad a la hora de comer. Por este motivo, lo más recomendable no es dejar de limpiar, sino escoger el momento adecuado. La higiene sigue siendo importante, pero lo ideal es hacerlo al final de la comida para motivar el aprendizaje del niño.