El pequeño Alireza Babajani, junto a su padre
¿Cómo ve un niño ciego el Mundial de fútbol? El video de un padre y un hijo que ha dado la vuelta al mundo
El pequeño Alireza tiene nueve años y su reacción ante un gol de Cristiano Ronaldo acumula casi dos millones de reproducciones
El pequeño Alireza Babajani es iraní y tiene 9 años. Como muchos otros niños de su edad, es un apasionado del fútbol y está siguiendo con enorme emoción e interés todos los partidos del Mundial que se está celebrando en Estados Unidos, México y Canadá. Incluso aquellos en los que no juega la selección de su país.
Sin embargo, el casi de Alireza es especial. Tan, tan especial, que un video en el que sale en el salón de su casa, celebrando el gol de su ídolo Cristiano Ronaldo contra Uzbekistán, ha alcanzado más de un millón y medio de reproducciones, y cientos de miles de personas lo han compartido en todo el mundo.
Porque Alireza nació con una discapacidad visual que hace que sea prácticamente ciego... y sin embargo, es capaz de «ver» y de vibrar con cada cada uno de los partidos del campeonato. O, a mejor decir, es capaz de «sentir» cada uno de los partidos del Mundial.
Guiado por su padre
El secreto del disfrute de Alireza está en el pequeño campo de fútbol táctil que su padre ha construido para él. Un pequeño rectángulo poco más grande que una tablet, y que permite al pequeño disfrutar de cada lance como un aficionado más.
Mientras toma la mano de su hijo, el padre de Alireza va dirigiendo su dedo por el tablero, para indicarle la trayectoria que va siguiendo el balón. Mientras, de fondo, puede escucharse el sonido de la retransmisión del partido, que el padre va siguiendo en la televisión familiar.
Así, su padre se convierte en los ojos de este pequeño y le hace sentir cada pase, cada falta, cada saque de puerta, cada regate, cada balón bombeado y, por supuesto, cada gol.
Un portento del piano
Pero Alireza es mucho más que un niño cuya discapacidad audiovisual ha conmovido a millones de personas. Es también un pequeño portento de la música, que comparte en sus redes sociales numerosos videos tocando el piano clásico con un virtuosismo asombroso para su edad.
De hecho, su cuenta de Instagram (que ha visto cómo se le multiplicaban los seguidores en muy pocos días) está únicamente enfocada a mostrar sus ensayos, sus conciertos o diferentes piezas que comparte con sus seguidores. Un buen recordatorio de que ninguna limitación física o psicológica es capaz de definir a una persona, ni agota su grandeza y sus talentos.
En buena parte de sus videos, cómo no, aparece junto a sus padres. Los mismos que han diseñado para él, con una audacia que sólo puede ser fruto del amor, una forma sencilla y eficaz de que su hijo pueda disfrutar con el fútbol, dentro de su hogar, como cualquier otro niño de su edad.