Se siguen cometiendo errores a la hora de proteger a los hijos en el coche
Seguridad vial
Si vas con tus hijos en el coche no cometas este error
Es conveniente evitar algunas prácticas para prevenir lesiones
Los accidentes de tráfico son una de las grandes tragedias que azotan nuestro país. En España, mueren entre 1.000 y 2.000 personas al año víctimas de siniestros en la carretera según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT). Algunos de los damnificados en estas situaciones son, aunque en menor medida, los niños.
En algunas ocasiones, por factores que no se pueden controlar, mientras que en otras se deben a malos hábitos en el coche que no se corrigen, y es que aspectos que pasamos por alto, como la colocación del cinturón o el uso o no de una silla infantil, pueden ser cruciales para proteger a los menores de sufrir lesiones graves en caso de accidente.
Uno de esos fallos que pueden resultar fatales es la retirada de esos elevadores antes de lo debido. Hay diversos factores que determinan cuándo se debe dejar de hacer uso de estos objetos: el peso, la talla o que el cinturón de seguridad se adapte correctamente al individuo. Sin embargo, muchos padres deciden desprenderse de ellos en función de la edad o cuando lo consideran adecuado para el cuerpo del niño. Esto puede provocar la aparición de lesiones o aumentar el riesgo de traumatismos u otras heridas en caso de colisión.
El gran responsable
Aun así, los expertos ponen la lupa sobre otra cuestión que a veces se pasa por alto: la posición del niño. Este aspecto no se suele tener en cuenta, sobre todo si el trayecto es corto, pero puede suponer la diferencia entre sufrir daños severos o superar un accidente sin ni un rasguño. El motivo es que los sistemas de seguridad son efectivos cuando se adecúan al niño, por lo que si la postura no es la correcta posiblemente no actúen como deben hacerlo.
Es esencial controlar a los niños
No controlar si el menor se reclina en exceso o si adopta una posición determinada puede conllevar que el cinturón no haga correctamente su función, dando lugar a una lesión. Entre las más comunes en menores destacan traumatismos, contusiones o problemas cervicales. Los últimos se deben, en gran parte, a que los niños todavía tienen los músculos de esa zona en fase de desarrollo y corren más riesgo del que haría un adulto.
Otros fallos comunes
A estos errores se suman otros como sacar alguna extremidad o la cabeza por la ventanilla o despojarse del cinturón, aunque sea solo un momento. Sin duda, al volante hay que tener mucho cuidado, y más si tus hijos van dentro del coche, por lo que te recomendamos que no pases por alto estos detalles.