Mickey Mouse en Disney World
Vuelta al cole
¿Qué es la técnica de Mickey Mouse? El truco de Disney que ayuda a tu hijo en los primeros días de colegio
Una norma no escrita de los parques Disney puede ayudar a bajar el cortisol, tranquilizar y devolver la alegría a los niños cuando se vean abrumados por empezar el nuevo curso escolar.
Los primeros días de colegio pueden despertar ilusión y excitación en los niños, pero también nervios excesivos, miedo o incluso tristeza.
Para algunos, separarse de sus padres después de las vacaciones resulta especialmente difícil, e incluso muchos que entran con alegría en su vuelta al cole, al salir del centro parecen explotar como una olla a presión.
En esos casos, tanto al llevarlos al centro como al recogerlos, no son pocos los padres que, casi siempre con buena intención, tratan de minimizar el impacto negativo de esas emociones: despedidas a la carrera, frases del tipo «no te preocupes, que verás como se te pasa en un par de días», o incluso regañinas sin disimulo en la puerta del centro, o menosprecios del estilo «ya no eres un bebé para llorar así».
Pero, frente a este tipo de reacciones paternas –que casi nunca logran el objetivo de calmar al niño–, hay una alternativa probada con éxito en uno de los lugares del planeta donde los pequeños se ponen más alterados: Disneyland. Es la llamada «técnica de Mickey Mouse».
La técnica de Mickey Mouse
La técnica de Mickey Mouse parte de una norma no escrita que se aplica en estos populares centros de diversión: cuando un niño se pone muy nervioso al ver a uno de los actores que van por el parque disfrazados como personajes Disney, los adultos vestidos como Mickey, Minnie, Donald, Goofy o Cenicienta se dirigen a él con los brazos abiertos, para provocar un abrazo.
Y una vez que el pequeño se lanza a sus brazos, la recomendación es que el adulto mantenga el contacto hasta que sea el propio niño quien decida separarse.
Algunos extrabajadores de Disney han explicado que la pauta es recordar cómo los abrazos calman la intensidad de los niños, y, sobre todo, que un adulto nunca sabe cuánto puede estar necesitando ese niño un abrazo.
Y aunque no se trata de una norma oficial recogida en los manuales del parque, basta ver cualquier video de los turistas que pasean por Disneyland para comprobar que, en efecto, nunca son los actores los que sueltan a los pequeños hasta que no notan cómo estos detienen el contacto.
El poder calmante de los abrazos
Lo curioso es que esta intuición de los trabajadores de Disney tiene respaldo de la ciencia.
Desde hace décadas, diferentes estudios publicados en publicaciones científicas como Psychological Science, Behavioral Medicine, Psychoneuroendocrinology o Biological Psychology, han demostrado que el contacto afectivo, los abrazos y el apoyo emocional ayudan a amortiguar la respuesta del organismo antes y después de situaciones estresantes.
De hecho, han demostrado cómo los abrazos regulan la intensidad cardiovascular, bajan la presión arterial y la frecuencia cardiaca, reducen el impacto del cortisol, y generan cambios en la respuesta del eje hipotálamo-hipófisis-adrenal, o sea, el sistema que puede ponernos más nerviosos o calmarnos.
También la popular psiquiatra y divulgadora Marian Rojas Estapé suele recomendar que los abrazos duren al menos ocho segundos para favorecer una sensación de conexión y calma, gracias a la liberación de endorfinas.
Abrazos para la vuelta al cole
A la luz de todos estos datos, y con la experiencia probada de los parques Disney, aplicar la técnica de Mickey Mouse puede ser una de las mejores bazas de los padres para calmar los nervios de sus hijos en esta vuelta al cole.
Y no tanto con despedidas eternas a las puertas del centro, sino, sobre todo, con abrazos sosegados y frases tranquilizantes antes de salir de casa y, especialmente, al recogerlos del colegio, dejando (sin vergüenzas ni respetos humanos) que el abrazo dure tanto como tu hijo necesite.