En España, la edad promedio de acceso al primer móvil es antes de los 11 años
Los menores pasan casi dos meses al año frente a las pantallas y aumenta la brecha social en España
Los menores de familias no universitarias pasan de media tres horas al día más ante las pantallas que el resto de perfiles
El consumo de pantallas en la población infantil y adolescente continúa su tendencia al alza en España tras la pandemia. Según el último informe del estudio PASOS de la Gasol Foundation, el 71,7 % de los menores de entre ocho y 16 años supera el límite de dos horas diarias frente a los dispositivos.
La investigación, que analiza la evolución entre 2019 y 2022 a partir de una muestra de 6.100 menores, sitúa la media de consumo en tres horas y 45 minutos al día (224 minutos), lo que equivale a 1.366 horas anuales o casi dos meses enteros al año en el entorno digital.
El informe constata que el incremento del tiempo en pantalla no se distribuye de manera homogénea. El nivel de estudios de los progenitores se consolida como el factor más determinante: los hijos de tutores sin formación universitaria dedican una media de 46 minutos diarios más a las pantallas en comparación con aquellos de padres universitarios.
La brecha máxima alcanza casi tres horas al día al comparar a chicos adolescentes de familias no universitarias y de menores ingresos (304,6 minutos diarios) con niñas en etapa infantil de padres universitarios (128,9 minutos).
Franjas de edad
Por franjas de edad, los estudiantes de 4º de la ESO registran el consumo más elevado, alcanzando un 91,8 % de población adolescente que incumple las recomendaciones internacionales.
En relación con el género, aunque los varones mantienen un uso diario superior (cuatro horas y tres minutos frente a tres horas y 27 minutos en las niñas), la diferencia se ha reducido debido al mayor incremento de tiempo registrado entre las menores en los últimos años.
Efectos sobre la salud
Durante la presentación del trabajo, el presidente de la entidad, Pau Gasol, y la ministra de Sanidad, Mónica García, advirtieron del impacto que el sedentarismo digital genera en la salud mental, el descanso, la alimentación y las tasas de obesidad infantil.
La ministra vinculó el exceso de pantallas con la falta de alternativas de ocio y la conciliación familiar en los entornos más vulnerables, destacando la necesidad de ampliar las actividades deportivas y saludables en horario extraescolar.
Por su parte, la fundación insta a acelerar las políticas públicas, dotar de formación a las familias en materia digital e implicar de forma directa a las plataformas de contenidos en el diseño de un entorno en línea más seguro y adaptado a la infancia.