«El solo del de las patillas» es uno de los momentos más comentados del video de la familia Caño
«A veces se me olvida»: Por qué cantar juntos, como en el video viral de los Caño, es bueno para la familia
El clip de una sobremesa corriente en esta familia lleva más de 30 millones de reproducciones en redes sociales. Y la ciencia explica parte de su secreto.
Si tiene usted redes sociales y no ha estado escondido debajo de una piedra en las últimas semanas es prácticamente imposible que no haya visto, aunque sea de pasada, un video relacionado con la familia Caño.
¿Por qué estamos tan seguros? Porque en sólo unos días, millones de usuarios han visto, comentado, compartido, republicado y reaccionado al momento que uno de ellos captó este verano, en el que se ve cómo diferentes miembros de ese clan, y algunos amigos más, pasaban un rato juntos cantando, con una felicidad contagiosa y sin una sola pantalla de por medio.
La escena acumula ya más de 30 millones de visualizaciones. Y fue filmada por la familia Caño durante sus vacaciones en Huesca, mientras al son de una guitarra y un cajón flamenco cantaban el tema Dama y Vagabundo, publicado originalmente por Bromas Aparte con una colaboración de Ana Mena.
«Felicidad genuina»
Cientos, tal vez miles de influencers y creadores de contenido han reaccionado y republicado el momento, comentando tanto los comentarios –algunos de ellos tan ingeniosos en sus formas como maniqueos en el fondo– como «la felicidad genuina» que desprenden. Una expresión empleada por el conocido instagramer @brioenfurecida, que disecciona con su habitual estilo cómico cada momento del breve video.
Pero lo cierto es que, más allá de la viralidad, la escena reproduce una actividad absolutamente cotidiana sobre la que existe una creciente literatura científica: cantar juntos, en familia. Un hábito hasta hace no mucho bastante común en España, que tal vez el uso de pantallas esté haciendo desaparecer.
Y eso que las investigaciones disponibles apuntan que cantar juntos supone un enorme número de beneficios para la conexión social, la regulación emocional y las relaciones entre padres e hijos.
No hay que remontarse mucho para encontrar este tipo de conclusiones. Una revisión sistemática publicada este mismo año en la revista científica Arts & Health analizó 20 estudios sobre el «canto grupal» entre niños, adolescentes y universitarios.
Y los investigadores encontraron asociaciones con «una mayor conexión social, emociones positivas, mejor autoconcepto y satisfacción vital», además de «una reducción de algunas respuestas emocionales negativas».
La conexión entre los miembros de la familia salta a la vista
No es el único estudio al respecto. Hay también investigaciones centradas específicamente en la familia, como una revisión publicada en el Journal of Music Therapy, que analizó 23 estudios sobre 15 intervenciones, que representaban a más de 800 parejas de padres e hijos pequeños.
Mayor sensibilidad de padres a hijos
Los resultados probaron que cantar en familia influye de forma positiva en aspectos relacionados con la fortaleza de los vínculos entre los miembros de la familia, la «corregulación emocional», la confianza entre los hermanos y la sensibilidad de los padres hacia las emociones de sus hijos, incluso durante la adolescencia.
De hecho, una de los aspectos que más ha llamado la atención del video de los Caño es la presencia de los padres completamente integrados entre los jóvenes, los abrazos que se dan lo que parecen ser dos amigos que llegan, la conexión de dos hermanos que hacen el mismo gesto a la vez, o la reacción empática ante el «alto» que hace uno de los chicos.
El abrazo al amigo que llega ha generado multitud de comentarios en las redes
Y aunque la familia Caño son todos ya mayores de edad, otra estudio que analizaba 21 investigaciones anteriores, publicado en Infant Behavior and Development en 2023, demostró que los padres que cantan directamente a sus bebés influían en la capacidad de los hijos de regular sus estados de ánimo, reforzaban el apego parental e incluso generaban, con sus entonaciones una «mayor sintonía afectiva» (valga la redundancia) entre ambos.
La ciencia, por tanto, explica parte del éxito viral del momento: cantar en familia genera felicidad, complicidad, conexión emocional y mayor confianza entre los diferentes miembros de un hogar.
Y para hacerlo no hace falta ni cantar bien, ni tener un repertorio preparado, ni conseguir 30 millones de reproducciones.