Humildes en sus inicios, la pareja no dudó en alojarse en las afueras de Manchester para comenzar su vida en común
Gente
Así era la primera casa de Victoria y David Beckham: adosada, en las afueras y con un agujero en la pared
La entonces pareja de 22 años la compró por poco más de 150.000 €, bastante menos que los 53 millones invertidos en su última mansión
Todos tenemos un pasado y, pese a que, en la actualidad, David y Victoria Beckham abanderan un estilo british irreprochable, no siempre fue así. La propia Victoria ha asegurado que sus looks de aquella época en los que primaban la ropa ajustada eran una señal de inseguridad. Si en materia de estilo han evolucionado, lo mismo sucedía con sus gustos decorativos. Desconocemos si algo tiene que ver el cuantioso patrimonio de 450 millones que acumulan en la actualidad, pero lo cierto es que su depurado estilo inmobiliario actual nada tiene que ver con el que presumían en la década de los noventa, a juzgar por un vídeo de la primera casa que compartieron.
En 1997, David Beckham tenía 22 años y ya llevaba cinco jugando con el Manchester United, donde debutó en 1992. Siendo uno de los jugadores estrella del club, su relación con una de las componentes del grupo pop de éxito del momento, supuso una auténtica revolución. Dos años después de conocerse, se casaban, pero, antes de eso, el jugador mostró con orgullo la primera casa que era de su propiedad y con la que vivió durante varios meses con su pareja.
En una entrevista con Rob McCaffery, del canal británico Sky Sports, David revela el contenido al completo de su casa unifamiliar de Hazlehurst Road, a las afueras de Manchester, concretamente en Worsley. El recorrido comienza en la sala de estar, donde Beckham se jacta de combinar sofás de cuero color crema con cortinas de colores bastante oscuros. Sin embargo, lo que más llama la atención de esta estancia son sus trofeos colocados sobre el alfeizar de la ventana y un recorte de cartón de sí mismo que la madre de Victoria le obligó a conservar.
La terraza de la primera casa que compraron los Beckham
El deportista no parecía del todo extrañado por tener que guardar este tipo de objetos, ya que, cuando se trasladaron a la cocina, bastante pequeña, con fuego en lugar de vitrocerámica y en tonos claros, se encontraron con una bolsa de patatas fritas de Walker’s Crisps, con la foto de Victoria impresa en ella, ya que era una marca de la que la exSpice girl era imagen. «A veces es vergonzoso cuando quieres una bolsa grande de patatas fritas Walkers y tienes a tu novia al frente».
Sin embargo, quizás una de las estancias más sorprendentes sea su vestidor. Por aquel entonces, varios burros de ropa hacían las veces de armario y, aunque ahora es ella la diseñadora, en aquella época la colección más grande zapatos pertenecía a Beckham.
Cabe destacar también el gran agujero que había en la pared de las escaleras, fruto de un golpe de David al bajar las escaleras. «Iba deprisa porque me iba de viaje, me resbalé en uno de los escalones y mi rodilla se fue directamente a la pared», explica.
La ostentación de 'Beckingham Palace'
El recorrido por la modesta propiedad adosada de cuatro habitaciones se produjo justo antes de que la vendieran por 50.000 € más que el precio inicial. Poco después se mudaron al apodado Beckingham Palace, una mansión que les costó tres millones de euros.
Con siete habitaciones, dos piscinas, amplísimos jardines laberínticos y un zoológico, el matrimonio hizo de esta casa de estilo palaciego en Hertfordshire una auténtica mansión que ha competido en tamaño con el Palacio de Buckingham de Isabel II. Sin embargo, poco pudieron disfrutarla, ya que, al terminar las obras de construcción de un helipuerto y un estudio de grabación, comenzó la peregrinación de Beckham como jugador de fútbol, primero, en el Real Madrid, y después, en Los Ángeles Galaxy.
Catorce años después, los Beckham decidieron ponerla a la venta por 14 millones de euros y, desde entonces, dividen su tiempo entre su residencia principal, una mansión de 53 millones en Holland Park, una casa de campo en los Costwolds de siete millones y un apartamento en Miami valorado en 40 millones.
'Beckingham Palace' fue comprada por tres millones de euros