Fabiola Martínez, en la premiere de 'Uncharted'
Fabiola Martínez, sobre su separación de Bertín Osborne: «Hay días en los que no apetece levantarse»
Aunque la decisión se tomó de mutuo acuerdo, la venezolana no es capaz de evitar momentos de tristeza
La vida de Fabiola Martínez ha dado un cambio radical desde que se separó de Bertín Osborne. No obstante, la venezolana sigue estando al frente de la Fundación Bertín Osborne y muy centrada en la labor que esta entidad trata de realizar en beneficio de niños con necesidades especiales y de sus familiares, una tarea que desempeña desde hace varios años.
Ahora, su trabajo ha sido reconocido por la revista Fearless, que le otorga uno de sus diez premios Mujer Fearless, organizados con motivo del Día Mundial de la Mujer y de la décima edición de la publicación.
Fabiola se atrevió a profundizar en la manera en la que está sobrellevando su separación del mítico presentador. Asegura que era una decisión que había que tomar, pero que los momentos de bajón, a veces, resultan inevitables. En su hijo Carlitos ha encontrado un apoyo fundamental y, aunque a veces le cueste contener las lágrimas o sacar las fuerzas para levantarse de la cama, sabe que sus dos pilares fundamentales la necesitan al pie del cañón. Son el motivo de su felicidad y también el nexo de unión con Bertín, el padre de sus dos hijos.
–Ha recibido algunos premios a lo largo de su vida, pero este tiene una emoción especial ¿no?
–Sí. Bueno, también te soy honesta, no me gusta mucho esto de recibir premios. De hecho, siempre digo que no, pero en este caso es por la labor de la fundación y con todo esto de la pandemia hemos tenido que reciclarnos, renovarnos y el equipo ha trabajado tanto para renacer.
–¿A veces faltan fuerzas para seguir luchando cuando todo son adversidades?
–Sí, la verdad, lo que pasa es que es como todo, cuando vas al gimnasio y entrenas, cada vez estás más fuerte, y todos los días hacemos… bueno, no todos los días porque no hay que dramatizar demasiado, pero sí es verdad que hay días duros en los que te apetece solo llorar y no levantarte, pero lo haces.
–La semana pasada conocíamos la noticia de que firmaban el divorcio. ¿Cómo se siente cuando llega a casa y dice: ‘ya está hecho’?
–Mira, no ha sido así, pero bueno… Ha sido como terminar una etapa que siente que las vas dejando ahí y al final lo hemos conseguido. La tranquilidad de decir: «Ya está, organizado», que es lo importante.
–La relación entre usted y Bertín es envidiable y ejemplo para los demás.
–De hecho, os confieso que he venido y Bertín estaba en casa ahora con los niños, o sea que…
–¿De dónde saca las fuerzas?
–No lo sé, pero salen. Es que además hace dos días, el fin de semana, me dio un bajón. Carlitos me decía: ‘pero mamá’, claro, los niños cuando se dan cuenta piensan que son ellos y me decía: ‘¿soy yo?’ y eso que no hice un drama ni nada, pero me nota que estoy más seria. Le dije: ‘no mi vida, es todo’, y me dice: ‘¿la presión?’ y yo: ‘sí’.
–Es muy listo Carlitos.
–Pues mira, a los hermanos de niños y niñas con discapacidad o necesidades especiales, les toca madurar antes de tiempo y afortunadamente por la parte que me toca, Carlitos es un niño que tiene esa personalidad y esa madurez que viene bien.
–¿Cómo está Kike?
–Fenomenal. Enorme... está casi de mi tamaño, altísimo, sano gracias a Dios, que eso es lo más importante, y muy bien.