Paris Hilton
Del crochet al 'Milipili', bellezas y espantos en Coachella
Repasamos los atuendos más típicos del a veces soñado festival musical de Palm Springs
Del maravilloso crochet que vuelve a estar de moda al estilo sexy barateiro, como dirían los gallegos, hay un amplio rango de prendas que conforman los atuendos más típicos del a veces soñado festival musical de Coachella, exactamente situado en la localidad de Indio, California, para hacer exactamente el indio, como su nombre indica.
Para empezar hay que tirar de chequera por que lo guay es ir en primera a Los Ángeles y luego en avión a Palm Springs. Los 6. 000 euros no te los quita ni el tato. Una vez allí, se desarrollan fiestas y conciertos durante 3 días, ahora mismo, de hecho. Ver en un concierto a Ariana Grande, J Balvin o Justin Biever no deja de estar entre mis mayores terrores nocturnos, pero se comprende que será una cuestión generacional. Hace unos años Paul Tollett y Rick Van Santen fundaron este festival con el que se han forrado.
Los bares, restaurantes de quita y pon, barbacoas, busbars (bares en el interior de autobuses tuneados ad hoc) y chozas de luxe, se alternan con tiendas de campaña de 8000 euros en las que caben 6 personas. Situado en el Empire Polo Club, el evento toma monumentales dimensiones en una época y zona desértica en la que se puede circular casi en «paños menores».
Alessandra Ambrosio
1. Crochet. Desde Alessandra d’Ambrossio vistiendo tops de crochet, un material tan de moda actualmente. Todo lo artesanal triunfa.
2. El estilo Y2K o milipili de pantalones de tiro bajo, crop tops que enseñan ombligo, botas de caucho o de cowboy y gafas de colores.
Paris Hilton
3. Los flecos y los brillos son un básico que llevan desde Paris Hilton a Leonnie Hanne.
4. Los sombreros de vaquero, los pañuelos al cuello y los panamá, son un must, sobre todo para evitar desmayos al sol con las altas temperaturas, aunque muchas de las chozas y casetas tienen aire acondicionado.
5. Y de Caroline Daur a Irina Shayk, se eligen marcas ecológicas y colecciones top del nivel de Prada, Marni o Yves Saint Laurent, con bolsos bandolera de 1.600 euros o shoppings de plástico a 400. La sencillez, solo es aparente.