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Sonia Ferrer estuvo casada seis años con Marco VricellaGTRES

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Sonia Ferrer y su novio, a un paso del altar

La presentadora da detalles de cómo será su boda y habla del reencuentro con su exmarido

Sonia Ferrer y Sergio Fontecha están a un paso de darse el ‘sí, quiero’. El próximo 30 de julio, la pareja pasará por el altar en la que se ha convertido en una de las bodas más esperadas del año. Este será el segundo matrimonio para la periodista, que ya estuvo casada seis años con el cirujano plástico, Marco Vricella, y también será la segunda vez para el inspector de Policía Nacional. Ferrer, que tiene pensado celebrar el amor por todo lo alto, ya se encuentra completamente inmersa en los preparativos del que será uno de los días más importantes de su vida, y así se lo ha hecho saber a las cámaras.

«Viento en popa. Ya queda poquito», ha confesado visiblemente emocionada. Y es que, conseguir fecha para pasar por el altar no ha sido nada fácil, pues las previstas en la pandemia tuvieron que posponerse dos años. No obstante, esto no ha hecho que Sonia pierda la ilusión y las ganas, aunque ha comunicado que, por el momento, no está nerviosa por el gran día. «Más que nervios, lo que tengo son ganas de que llegue ya el momento», ha sentenciado.

Sonia Ferrer y Sergio Fontecha se conocieron en una terrazaGTRES

En plena cuenta atrás para sellar su amor para siempre, la actriz ya tiene todo preparado, aunque han sido pocos los detalles que ha querido desvelar, con el objetivo de que uno de los días más felices de su vida sea todo un misterio para sus invitados y para los medios de comunicación también. Lo que sí ha podido contar –y con mucha ilusión- ha sido el lugar escogido para confeccionar su vestido nupcial: «Aire Atelier me está haciendo el vestido. Y todo va bien». Además, ha confesado que la boda va a ser un evento sencillo, un día especial donde celebrar el amor por todo lo alto rodeada de la gente que más le quiere. «Va a ser pequeñita. Seremos unos 100 invitados más o menos», ha comunicado con una sonrisa de oreja a oreja.

Una ceremonia muy esperada para la pareja, que ha visto sus planes de convertirse en marido y mujer retrasados por el coronavirus, pero que cada vez están más cerca. Como dice el eslogan que tanto se ha puesto de moda, «no hay verano sin beso» y, para ellos, va a ser una temporada estival de lo más diferente y especial. «Es un verano distinto. Es distinto porque hay una súper fiesta y luego nos iremos de viaje por ahí», ha comunicado, dejando la puerta abierta a todo tipo de rumores sobre el destino de su luna de miel. Sin embargo, aunque pasar de nuevo por el altar signifique una nueva etapa en su vida, Sonia ha sentenciado no querer ampliar la familia por el momento. «No, no, eso no creo que ocurra», ha manifestado entre risas.

Los futuros novios se conocieron en una terraza de Madrid, cuando un amigo de la actriz se acercó a saludarla. Esta persona iba acompañada de Sergio y, tal fue la conexión, que terminaron intercambiándose los teléfonos. Primero, visita al museo Sorolla; después, una comida y tras varias citas, una clásica pedida de mano hizo que el inspector de Policía consiguiera comprometerse con la mujer de su vida. A partir de entonces, todo ha ido viento en popa y ahora se encuentran a escasos días de pasar por el altar. «Mi chico es el mejor del mundo», ha sentenciado la presentadora con una amplia sonrisa que deja muy claro que Sergio ha conseguido devolverle la ilusión, tras poner punto y final a su matrimonio con el padre de su hija Laura, con quien mantiene una muy buena relación. «Coincidimos muchas veces. Tenemos una niña en común. No somos íntimos amigos, pero tenemos una niña y somos dos adultos responsables», ha zanjado el tema, dejando claro que, para ambos, su mayor prioridad es su familia y su pequeña.