Álvaro de Marichalar zarpó de Sevilla a dar la vuelta al mundo con su moto acuática, Numancia
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Álvaro de Marichalar, el navegante de casta más polémico de la aristocracia española
El hermano de Jaime de Marichalar se enfrenta a un presunto delito de resistencia a la autoridad mientras surca los mares de todo el mundo
La Audiencia de Barcelona juzga a partir de este lunes al empresario y aristócrata Álvaro de Marichalar acusado de un presunto delito de resistencia a los Mossos d'Esquadra durante una manifestación independentista en la Plaza Sant Jaume de Barcelona el 26 de octubre de 2017.
Con una posible condena de nueve meses de prisión, la Fiscalía asegura que los Mossos trataron de apartarlo de la concentración porque llevaba una pancarta y una bandera española en una protesta independentistas, lo que hizo que muchos manifestantes se mostraran «exaltados».
No es el primer asunto que le ha mantenido en el foco de la polémica. De hecho, es conocido por no mantenerse callado sobre ningún aspecto. En sus redes sociales, se define como «navegante, empresario, político, orador y filántropo» y es en estas donde demuestra su pasión por el mar.
El hermano de Jaime de Marichalar navega los mares desde hace décadas, consiguiendo por el camino un récord tras otro. Con 39 expediciones a sus espaldas, la última de ellas hasta el momento es dar la vuelta al mundo a bordo de Numancia, su moto acuática nombrada así por las ruinas de la ciudad celtíbera encontradas en la finca familiar de Soria, para luchar contra los plásticos en los océanos.
El navegante español comenzó esta travesía el 10 de agosto de 2019 cuando zarpó desde Sevilla, para conmemorar el V Centenario de la Primera Vuelta al Mundo iniciada por Fernando de Magallanes en 1519. La pandemia paralizó su viaje durante dos años, pero hace apenas un mes pudo retomarlo en Panamá, donde la familia Marichalar tiene una vinculación histórica. Un antepasado suyo, Miguel Francisco de Marichalar, fue el gobernador de ese país cuando el pirata inglés Henry Morgan incendió Panamá Viejo.
En sus redes sociales, el Marichalar aventurero cuenta que antes de hacerse a la mar, le bendijo un sacerdote: «Me ofreció la Santa Comunión. Qué gran suerte y maravilla hacerse a la mar después de comulgar», cuenta el navegante. Más allá de sus bondades como marino, el hermano más mediático de Jaime de Marichalar es un experimentado empresario.
Prestó servicio al Ejército del Aire durante dos años, pero un accidente de tráfico le hizo abandonar su carrera en el ejército y dar sus primeros pasos en el mundo empresarial. Fruto de ello es TeleSat, una compañía fundada en 1984, pionera en la venta de antenas parabólicas y la primera de las otras muchas que ha creado en el mundo de las telecomunicaciones.
En este sentido, su vida ha sido bastante distinta a la de sus hermanos. El clan Marichalar siempre ha tratado de mantener un perfil bajo y alejado, por completo, del foco mediático, pese a su condición aristocrática y a la notoriedad que cobró a raíz del matrimonio entre Jaime y la Infanta Elena.
Además de su aventura fallida como candidato de UPyD, la formación de Rosa Díez, intentó años después formar grupo político «con vocación paneuropea», del que nunca más hemos tenido noticias. En cuanto a su vida personal, se sabe que estuvo casado con la ucraniana ¿Quién es quién en la familia de Jaime de Marichalar? Así son sus cinco hermanos
. La boda se llevó a cabo en la finca soriana de la familia y la ceremonia fue sencilla, con pocos invitados. La web República publicó al respecto: «La novia estaba muy guapa con un vestido poco convencional lleno de encajes, manga larga y cuello redondo. Su peinado consistía en una bonita trenza a un lado y una diadema de flores azules secas, mientras que Álvaro vestía con un traje de novio más tradicional, donde destacaba un bonito chaleco amarillo».
La pareja durante un acto público en 2010
Sin embargo, a los cinco años de matrimonio se separó de ella, al parecer, debido a que Anikieva era incapaz de soportar «la presión social». En comunicado publicado en su página web detalló: «Katya y yo nos queremos demasiado para sufrir la falta de armonía que nos imponen las circunstancias. Ella necesita vivir en un ambiente de paz que yo no puedo dar en este momento (...). He tenido la enorme suerte y dicha de compartir un trozo de vida con una de las más maravillosas personas que he conocido nunca».
Durante su breve matrimonio, el benjamín de la familia intentó hacer negocios en la zona este de Europa, pero cerró aquella etapa de su vida personal y laboral sin éxito, volviendo al mar una vez más.