Han asistido además del monarca y su mujer el príncipe Guillermo y Kate Middleton. La Princesa de Gales, que en las últimas semanas ha mantenido un perfil público bajo, ha regresado a la primera plana con un vestido de gala y una tiara que nadie de la familia real había en un siglo. Se trata de la tiara Strathmore Rose, una joya que la Reina Madre, abuela del actual monarca británico y condesa de Strathmore antes de su boda, adquirió de sus padres como regalo de bodas en 1923, hace ahora cien años.