Antonio Banderas, este sábado, en la entrada del hotel Abadía Retuerta LeDomaine
Antonio Banderas explica por qué su hija decidió casarse en un pequeño pueblo de Valladolid
Más de uno se habrá formulado la misma pregunta. ¿Por qué Valladolid? Nadie duda de la belleza de estas tierras bañadas por el río Duero y salpicadas por el verdor de los viñedos. Pero resulta llamativo que Stella Banderas Griffith, de 29 años, nacida en un hospital de Málaga, y criada en Los Ángeles, donde vive actualmente, haya decidido casarse en un pueblo de 600 habitantes. La hija del actor Antonio Banderas le dio el «sí, quiero», este sábado, al economista estadounidense de raíces polacas, Alex Gruszynski. Eligió el hotel Abadía Retuerta LeDomaine, en Sardón de Duero.
Aunque todos los invitados accedieron al exclusivo complejo en coche o autobús, Antonio Banderas salió a saludar a la prensa y desveló por qué su hija se había casado aquí. La joven se enamoró del lugar al verlo en unas fotos de su padre. El actor malagueño había estado previamente en este hotel de cinco estrellas con unos amigos.
Un autobús trasladó a los invitados a la Abadia Retuerta en Sardón de Duero, en Valladolid
«Habíamos oído hablar de la Abadía Retuerta y me gustó mucho. Y cuando me dijo que se iba a casar, un día, repasando álbumes de fotos, vio la iglesia que se construyó en el siglo XII, ya desconsagrada, y que era una maravilla y de alguna forma estaba en su cabeza», explicó Banderas, copa de champán en mano. «Ella quería hacerlo en España de cualquiera de las formas», añadió. Y aunque todos hubiéramos pensado que sería en Málaga o Marbella, el actor aseguró que sucumbieron a la magia de este espacio. «Contaba con la facilidad como para traer a 200 personas y poder alojarlas sin dificultad». El actor se ha referido a quienes vienen de un viaje muy largo, «como Los Ángeles».
Y seguramente a todos ellos les valió la pena el viaje no solo por la belleza de este hotel, sino por la excelente gastronomía. Los invitados pudieron degustar algunos clásicos de la cocina española. El cóctel corrió a cargo de la Abadía Retuerta y se sirvieron tapas como croquetas, gildas, berenjenas fritas, pintxos, un cortador de jamón, un córner de quesos y un espacio de paellas, tal y como avanza ¡Hola!
Tras el cóctel comenzó la cena, que empezó en torno a las 20:00 horas, servida por el restaurante Refectorio del hotel, dirigido por el chef Marc Segarra. El menú estaba compuesto de un ravioli de coquelet, manzana y tomate seco con salsa pomodoro y parmesano; seguido de un bogavante lacado acompañado de ensalada de marujas, gajos de naranja y cebolla encurtida y un sorbete de fruta de la pasión y menta. Tras la cena, el baile. Eso sí, sin Chris Martin. Un rumor extendido que el propio Banderas confirmó.