La presentadora Susanna Griso
Los tres regalos que Susanna Griso ha pedido a los Reyes Magos
La periodista revela sus caprichos, prioridades y anécdotas familiares en una carta divertida y reflexiva
La noche del 5 de enero siempre despierta un sentimiento especial: magia, ilusión y recuerdos de la infancia que vuelven a hacerse presentes incluso en los adultos. Este año, Susanna Griso, la periodista y rostro habitual de Espejo Público, ha decidido sumarse a esta tradición de una forma muy personal y original: escribiendo su propia carta a los Reyes Magos. La misiva de Griso combina deseos culturales, anhelos personales y guiños a la actualidad política, demostrando que la fantasía puede convivir con la reflexión y el humor.
Entre los deseos más cercanos a su vida privada, Griso no olvida un evento clave: su boda de verano con el empresario Luis Enríquez, prevista para la última semana de julio en la Costa Brava. Por ello, su petición más importante no es un objeto, sino algo tan esencial como el clima: buen tiempo durante esos días. Un recuerdo de que incluso los personajes públicos sueñan con pequeños detalles que marcan momentos decisivos en sus vidas.
Más allá de lo personal, la carta refleja sus pasiones culturales y artísticas. Entre los libros que desea encontrar bajo el árbol figuran títulos de Juan del Val y Rubén Amón, autores que despiertan debate e invitan a la reflexión, en línea con el interés de Griso por las ideas que generan conversación. También incluye planes de ocio: entradas para un concierto de Eric Clapton en el Movistar Arena y para el estreno de La Odisea, de Christopher Nolan, demostrando que la cultura y la música siguen siendo una parte central de su rutina y disfrute.
Susanna Griso y Luis Enríquez
No faltan tampoco guiños a la actualidad y la vida profesional. Entre sus deseos se encuentra la esperanza de unas elecciones generales que no coincidan con el verano, para que la política no interfiera con sus planes personales. Incluso incluye una petición que combina humor y crítica: «cabeza fría para resistirme a ese proveedor facilón de audiencias que es la polarización», un mensaje que refleja su compromiso con un periodismo responsable y consciente de los retos de los medios en la sociedad actual.
Pero el relato de su carta va mucho más allá de los deseos inmediatos: es también un viaje por su vida. Griso recuerda con cariño los regalos de la infancia, desde el barco pirata de Famobil hasta los primeros LEGOs, que despertaron su curiosidad y su vocación periodística. Más adelante, los Reyes le trajeron otros regalos inesperados: el amor, la familia y los hijos, los regalos más importantes y duraderos que la vida le ha dado. Incluso menciona los obsequios que llegaron desde África, una curiosidad que conecta con su lado más humano y su compromiso con los demás.
Con un tono cercano y lleno de humor, Susanna cierra su carta sin pretensiones: no pide para otros ni se enfoca en lo que «merece» o no merece. Reconoce que la vida le ha dado ya muchas alegrías y aprendizajes y que esta lista refleja simplemente sus deseos presentes, entre lo personal, lo cultural y lo profesional. Una mezcla de ilusión, madurez y humor que convierte su carta en algo más que un listado de regalos: en un retrato íntimo de su vida, de sus prioridades y de su forma de afrontar cada año con entusiasmo y esperanza.