El artista Manuel Carrasco
El drama de Manu Carrasco tras el choque de trenes en Adamuz
«Pepi y la Ana, madre e hija, de mi pueblo Isla Cristina, a las que conozco de siempre, están entre las víctimas de este horror de accidente», escribe el cantante en su redes sociales
La tragedia del choque de trenes en Adamuz, Córdoba, ha golpeado de lleno a Manu Carrasco. El artista, muy afectado, ha querido compartir su dolor en redes sociales por la pérdida de sus vecinas. «¡Que pena más grande! ¡Dios mío! Me acabo de enterar que la Pepi y la Ana, madre e hija, de mi pueblo Isla Cristina, a las que conozco de siempre, están entre las víctimas de este horror de accidente. Cuanto lo siento amigo Carlos cuánto lo siento, te abrazo fuerte a ti y toda tu familia. Qué injusta puede ser la vida. Cuanto dolor se está llevando mi Huelva y mi tierra Andalucía. Gracias a toda la gente que está ayudando y mucha fuerza a todos los que están trabajando en las labores de rescate. Mi cariño para todas las familias que están sufriendo», escribió el artista desolado.
Su dolor
El cantante de Isla Cristina ya se había pronunciado sobre esta tragedia con un mensaje de solidaridad: «Totalmente conmocionado con lo sucedido en Adamuz. Toda mi fuerza y cariño para los familiares de las víctimas y ojalá tenga una pronta recuperación todos los heridos». Ahora comparte su dolor vinculado a su vivencia personal con la pérdida de dos amigas. Un gesto lleno de humanidad. «Qué bonito es querer», dice la letra de uno de sus temas más populares.
La fama le llegó tras haber participado en la segunda edición del concurso de telerrealidad musical Operación Triunfo. Pero no se le subió a la cabeza. Su debut discográfico llegó en 2003 con «Quiéreme» y hasta hoy.
Infancia humilde
Actualmente reside en Pozuelo de Alarcón, Madrid, está casado con la periodista Almudena Navalón y tiene dos hijos, pero no olvida sus orígenes. El artista de Isla Cristina recientemente confesó detalles de su infancia, con carencias, en La Sexta. Carrasco confesó sus recuerdos de niño, cómo vivía en Isla Cristina con su familia humilde y sus recuerdos en un piso en el que vivían siete personas. «En casa había muy poco, yo me crie en un patio de vecinos, en una habitación los siete, y nos tocó una vivienda de protección oficial. Mi padre pidió fiado a la tienda donde compraba la comida y así compramos el piso, que tenía 60 metros para siete personas. Teníamos literas», contó a Évole. Ese niño humilde que lleva más de 20 años de éxito de carrera musical tiene por delante un año de conciertos. «En 2026 se cumplen diez años desde aquel primer estadio que pisé. Este proyecto, Salvaje desde la Raíz, nace para contar y celebrar esa historia en cuatro noches en el Estadio La Cartuja, en Sevilla».