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El actor Chris Hemsworth se encuentra en plena promoción de su película 'Ruta de Escape'MAHI

El pueblo costero del norte de España del que se enamoró Chris Hemsworth

Cada vez que Chris Hemsworth aterriza en Madrid, todo son buenas noticias. Esta semana no ha sido diferente. El actor australiano ha vuelto a la capital para presentar su nueva película, Ruta de escape, en una mañana lluviosa de febrero que no ha conseguido apagar su buen humor. A su lado, como siempre, Elsa Pataky. Juntos se han dejado ver en uno de los lugares más comentados del momento: el recién inaugurado Club Metrópolis, en el emblemático edificio que se alza entre la Gran Vía y la calle Alcalá, reabierto tras casi seis años de reformas. Desde una de sus suites, con vistas al centro de la ciudad, Hemsworth compartía un mensaje sencillo y cariñoso en redes: «¡Viva España!».

Madrid es, en realidad, un punto de regreso constante para la pareja. Elsa nació aquí y pasó su infancia y adolescencia en el barrio de Chamberí, algo que siempre recuerda con cariño. Por eso, cuando vuelven a la capital, se mueven con la naturalidad de quien pasea por su propia casa: restaurantes tranquilos, planes en familia y paseos sin prisas, lejos del ruido de la fama. Pero, aunque la ciudad ocupa un lugar especial en su historia, hay otro rincón del país que ha terminado por conquistar de verdad al actor.

Ese lugar está mucho más al norte, donde el mar se encuentra con la montaña y la vida parece avanzar a otro ritmo. Hablamos del País Vasco y, más en concreto, de Hondarribia. Todo empezó casi por casualidad en 2018, cuando una boda familiar los llevó hasta esta zona del Cantábrico. Aquella primera visita fue suficiente para engancharlos. Desde entonces, de vez en cuando, regresan en busca de calma, discreción y esa sensación tan poco habitual para una estrella internacional: pasar desapercibidos.

El barrio de la Marina es el centro visual de la localidadGetty Images/TONO BALAGUER

Hondarribia, con cerca de 17.000 habitantes, es una villa pesquera y fronteriza frente a la francesa Hendaya y a solo unos minutos de San Sebastián. Su barrio de La Marina, con casas de colores alineadas junto al puerto, parece sacado de una postal. En la parte alta, el casco histórico amurallado (el único recinto fortificado que se conserva en Gipuzkoa) invita a perderse entre calles empedradas, balcones de madera pintados y edificios de aire barroco. Aquí, el protagonista de Thor ha sido visto brindando con txakoli o sentado en una terraza como un vecino más, sin poses ni prisas. Otro de los grandes atractivos del lugar es la playa, conocida como Higer, que se extiende a lo largo de casi 800 metros de arena y aguas tranquilas, perfecta tanto para familias como para quienes buscan un baño con vistas a la bahía de Txingudi.

Pero su refugio más especial está un poco más arriba, entre montes y viñedos. Se trata del caserío Basalore, una gran finca privada situada en la falda del monte Jaizkibel, una de las zonas naturales más bonitas de la provincia, desde donde se domina la bahía. Con unas 27 hectáreas de terreno, el lugar mezcla el encanto de los caseríos vascos (madera, piedra, chimenea)con comodidades propias de un hotel de lujo: amplios salones, habitaciones luminosas y terrazas abiertas al paisaje verde que lo rodea todo. La finca forma parte de un exclusivo proyecto hotelero vinculado al Hotel Arbaso de Donostia y solo admite a unos pocos huéspedes. Pasar allí la noche puede rondar los 4.500 euros, pero la experiencia va más allá del precio: paseos a caballo, una de las grandes aficiones de Elsa Pataky, senderos entre viñas de txakoli, animales de granja y comidas preparadas con productos locales.